En Ciudadanos afloran las inconsistencias
La irrupción de los nuevos partidos en España generó unas expectativas que el tiempo está enfriando. La política presentaba problemas, que nadie cuestiona, y eso facilitó el rápido crecimiento de dos formaciones que se abrieron hueco entre los dos grandes. Pero cuando las cosas han ido más allá de los eslóganes rápidos y las meras promesas de regenación afloran problemas internos y en la participación de Podemos y Ciudadanos en la toma de decisiones de los asuntos que afectan a la sociedad. Más allá de los conflictos generados por la presencia en las listas de personas de dudosa idoneidad —que se han producido en unos y otros pero quizá más claro en el partido naranja— el desconocimiento y la falta de criterio genera posicionamientos inexplicables y ahora incluso diferencias de criterio. Lo de Ciudadanos con el Patronato Provincial de Turismo es un buen ejemplo de la necesidad de que los partidos trabajen y estudien los temas antes de pronunciarse y tomar posiciones.