OPINIÓN
EDITORIAL: Un marco estable para la lucha leonesa
Las batallas internas en la lucha leonesa marcan desde hace décadas la trayectoria de un deporte que parece tener el enemigo en casa. Las pugnas en los aluches deberían acabarse cuando se sueltan los cintos pero la realidad es bien distinta y salvo periodos breves de estabilidad la falta de consenso y las disputas por todo tipo de detalles e incluso de egos han sido las protagonistas. Cada vez que llega la hora de renovar los órganos directivos de la Federación de Lucha Leonesa se recrudecen unas guerras fratricidas sin que se consiga un marco estable para que esta práctica con raíces milenarias pueda consolidarse y alcanzar el reconocimiento que se merece, y que sería deseable para los que tienen que ser sus verdaderos protagonistas, quienes se preparan para enfrentarse en los corros en muchos casos con esfuerzos personales notables que les llevan incluso a recorrer cientos de kilómetros. La lucha se merece algo mejor. Y probablemente la solución sólo llegará entre todos.