OPINIÓN
EDITORIAL: Más control sobre el patrimonio de las instituciones
El caso del párking de Santa Nonia es un buen ejemplo de la dejadez con la que han actuado en demasiadas ocasiones las administraciones públicas. Resulta sorprendente que quienes velan porque los ciudadanos cumplan en tiempo y forma con todas sus obligaciones legales, ciudadanas o fiscales no actúen con diligencia cuando se trata de preservar y facilitar el mejor uso posible a unas propiedades que son de todos.
Durante casi 30 años se ha tolerado desde la Diputación —como propietaria— y desde el Ayuntamiento de León —responsable de las licencias en su término municipal— la existencia de un aparcamiento en limbo legal al que los actuales equipos de gobierno de las instituciones han decidido poner fin. La institución provincial ha fijado una fecha para recuperar un suelo que es suyo y que es ocupado por una cooperativa desde 1988 en una situación precaria a la que se pondrá fin el próximo 30 de abril.
La decisión parece la correcta para conseguir que ese suelo tenga un fin del que se beneficie toda la provincia. La propuesta de que se emplee para poner en marcha la construcción del nuevo Conservatorio debería ser atendida. Es evidente que la Diputación tendrá que recibir una compensación, pero difícilmente se conseguirá una ubicación más adecuada en el centro de la ciudad y literalmente al lado del actual edificio.
Todas las instituciones, incluso las más pequeñas, deben poner orden en su patrimonio, con inventarios actualizados y solventando conflictos de usos inadecuados como éste que se ha mantenido en León.