Óptica Europa
Los columnistas somos detectives de la vida misma, siempre atentos a la hoja de ruta de la actualidad. Por eso mismo hay que referirse necesariamente al concierto que tuvo lugar el pasado sábado 18, un acontecimiento social y cultural de primer orden, tanto por la calidad de su protagonista como por la asistencia de un público entregado que abarrotó el Auditorio. Era el concierto de inauguración de la temporada de Maestros Internacionales, un evento patrocinado en este caso por Óptica Europa como forma de celebrar el 30 aniversario desde su apertura al público. Las injurias del tiempo no parecen haber hecho mella en un establecimiento de referencia y mucha jerarquía, cuya forma tradicional y sensata de entender el comercio se ve recompensada por la nutrida cartera de clientes atraídos por un trabajo bien llevado a cabo. El proyecto optimista puesto en marcha por Javier Menéndez, un hombre culto, apasionado e inteligente, y su esposa Lydia Cuevas, que aporta a la pareja belleza, profesionalidad y mucho sentido común femenino, ha dado con el elixir del éxito gracias a poderosos argumentos.
Por ejemplo, el extraordinario nivel de autoexigencia de una plantilla con altísima cualificación que transmite experiencia y competencia. O los glamurosos escaparates, donde las grandes y sofisticadas firmas juegan a encontrarse. El asunto económico suele mezclar mal con el cultural, pero no fue el caso pues la extraordinaria actuación del joven pianista Rubén Talón provocó el efecto «¡Guau!» entre los casi mil espectadores que acudieron a una cita rebosante de gusto y de clase. El chaval, que parece tocado por los ángeles de la música, es uno de los concertistas con mayor proyección de su generación, algo que evidenció sobre un repertorio que incluía a Beethoven, Chopin o nuestro Manuel de Falla. Y si a ello le sumamos las copas de champagne y las delicatesen servidas en el intermedio, pues una velada redonda e imbuida de la misma ambición de excelencia que siempre caracterizó la dinámica empresarial y el libro de estilo de un comercio con tanto caché como Óptica Europa.