Marco estable para las reservas de caza
Existen excesivos casos en los que la falta de iniciativa de las instituciones genera vacíos legales que acaban ocasionando problemas. No se trata tampoco de legislar todo, como pretenden algunos. Se busca más bien el concretar la aplicación de las leyes existentes con los decretos y reglamentos que son los que de manera efectiva determinan cómo afrontar las cosas que afectan a la vida de los ciudadanos. En la provincia hay un vacío notable que ahora pretende llenar la Junta, con la puesta en marcha de un decreto para regular las reservas de caza —tres en León: Ancares, Mampodre y Riaño—. Incluye elementos fundamentales y beneficiosos para todos, como la creación de una red que impulse, entre otras cosas, su proyección internacional. Pero también se quiere concretar una vieja aspiración que parece imprescindible. Que los ingresos generados por las reservas no sean sólo para sus dueños —mucho terreno es de ayuntamientos y juntas vecinales— mientras la administración paga del dinero de todos —vía presupuestos de la Comunidad— los gastos de su funcionamiento.