OPINIÓN
EDITORIAL: Irresponsabilidad dañina hacia la ciudad
Lo ocurrido en torno a la plaza del Grano reclama mucho más rigor y seriedad. Las medias verdades e incluso las mentiras para intentar ocultar la realidad del proyecto de reforma han terminado por mermar de modo drástico las personas que se manifiestan en contra de una obra que persigue objetivos tan irrenunciables como mejorar la movilidad y solventar las actuales deficiencias.
La irresponsabilidad exhibida ha sido máxima al difundir todo tipo de falsedades en las que no ha faltado incluso la intención de cubrir con cemento el singular empedrado. Los propios vecinos de la zona, al igual que distintos colectivos, han mostrado reiteradamente su respaldo a una obra para la que se han obtenido todos los permisos, incluido el de Patrimonio, con un plan que se ha iniciado de manera efectiva en las calles Capilla y Mercado.
La instrumentalización torticera de este proyecto es el mejor ejemplo de los intentos para quebrantar la voluntad mayoritaria de la ciudadanía con una ceremonia de la confusión basada en hacer mucho ruido quebrando todo tipo de líneas rojas, sin respetar ni el interés general ni las verdades escritas en documentos.