EL BIERZO
Catástrofe en el Oza que complica una recuperación
Lo que está pasando en las últimas horas en el valle del Oza es una catástrofe de primer orden. La provincia de León está lamentablemente acostumbrada a padecer periódicamente incendios de grandes dimensiones. Pero sólo las personas que conocen la llamada Tebaida berciana son capaces de entender el alcance de la destrucción que supone la pérdida de unos valles y montes con un singular valor ecológico pero también histórico. Los técnicos que trabajan sobre el terreno cifran en 3.000 las hectáreas destruidas y aunque ayer ya pudieron intervenir los medios aéreos al mejorar las condiciones del viento, la realidad es que aún hay múltiples focos activos y ayer por la tarde la Junta se vio obligada a volver a subir a nivel 2 el riesgo del incendio al acercarse las llamas a Montes de Valdueza.
El valle que discurre en torno al río Oza se había mantenido hasta el momento al margen de los grandes fuegos que sí afectan a otras zonas y conservaba incontables ejemplares de especies arbóreas autóctonas que se habían convertido en protagonistas de las imágenes más características de la naturaleza del municipio de Ponferrada y en general del Bierzo, junto a Las Médulas y los Ancares. Las fotografías legadas por el ponferradino Amalio Fernández han recorrido los cinco continentes exhibiendo los rincones de ese valle del Oza y cómo era la vida hasta que el éxodo rural dejó sus pueblos al borde del abandono total. Pero ahora todo esto ha quedado debastado y la recuperación será muy compleja y larga porque desaparecen árboles más que centenarios.