TRIBUNA
RR. Rato Rapiña

M e da igual por donde empecemos. El mundo del crimen, los robos, los secuestros y las distorsiones en general, creo que tienen un denominador común. Lo he descubierto recientemente.
¿Han reparado ustedes en que los responsables de cualquiera de esos delitos, cuando se les ve la cara, porque han sido detenidos, todos ellos tienen cara de pánfilos? Como si no hubieran roto un plato en su vida. Eso solo cuando les detienen o el objetivo de una cámara quiere captar su imagen. Cuando están en su «trabajo», de robar, engañar, sobornar, en una palabra, distorsionar, entonces son muy chulitos, plantan cara al que tienen enfrente, regañan al subordinado, sacan pecho cuando asisten a reuniones o saraos y, en definitiva, muestran su verdadera cara. La mala. Con la que hacen fechorías.
En el fondo son cobardes. Pero les da igual. Van a lo que van.
Y eso ocurre a todos por igual. Se llame Rato, González (Ignacio), Correa, Bigotes, Granados o Blesa, por citar algunos. Joder que ejemplares. Como para montar una exposición.
Me gustaría detenerme un poquito más en Rato. Ejemplar singular que nos la ha metido doblada a todos. O casi. Decíamos que era el responsable, el hacedor, el autor intelectual del milagro español y lo que ha resultado, pues lo ha demostrado, ha sido, un sinvergüenza de tomo y lomo, eso sí, cuando le han descubierto, ya pone cara de monja de clausura. Mucha timidez frente a la verdad y mucha mala leche mientras «trabajaba». No se le ocurra a usted, cruzársele por cualquier calle o cualquier restaurante. Le mirará él a usted como si el delincuente fuese usted. En el fondo son figuritas allá donde vayan. No tienen freno, van a tope, apuestan fuerte y, de vez en cuando pierden. Como ahora
Hombre de familia con recursos y en sus primeros años de educación, ésta fue impartida por jesuitas. Vaya ejemplo. Pues peor aún. Ni por esas. Se conoce que entre Ave María y Ave María, desarrollaba en su interior otro tipo de intenciones lejos de las cristianas. Que líbreme Dios decir que no las tiene, las cristianas,
Pero no las pone en práctica. Ya saben que hay personas que suelen decir cuando se les pregunta que ellos son católicos pero que no practican. Y se quedan tan anchos. Soy nadador pero no nado, ¿algún problema?
¿No tenía bastante con el patrimonio familiar y con esa influencia que sin duda tenía la familia en los resortes de poder de nuestro país, de España? ¿No tenía suficiente? Se ve que no. Y a partir de ahí, la historia la conoce todo el mundo. Nada menos que a Vicepresidente económico del gobierno de España llegó a ser este individuo. Este ser. Lo que es la vida, ¿verdad?
¿A que clase de gente pertenecen estos corruptos y desalmados? Qué más da. Ellos van a lo suyo y arrasan lo que tengan por delante, y si les cogen pues a sufrir y a ir defendiéndose de esa Justicia rápida y diligente que tenemos en nuestro país. Lo saben y lo explotan. En eso también son muy listos.
La verdad que en los últimos años tenemos en España materia para escribir libros y libros y hacer obras de teatro y películas de cine. Pero sabemos que la realidad supera a la ficción. Y esto que estamos viviendo es una desgraciada y vergonzante realidad. ¿Quién es más ‘chorizo’, el Dioni o Rato? Preferiría comparar y tener que elegir entre dos premios Nobel, p.e. pero la realidad es la que es y esa está aquí. De sobra la conocemos.
Y lo que es peor, todo este zafarrancho que llevamos viviendo unos años, es algo para la izquierda, como el oxígeno para el buceador. Es vida. Ellos, la izquierda lo multiplica por diez y a contarlo por ahí a su manera. Lo último ha sido un autobús pero no hay que desesperar. Se descubrirán nuevos caminos para contarnos las cosas con su sello.
Es el cuento de nunca acabar. Tenemos ganas de ver un parlamento donde se debatan los problemas que tienen los ciudadanos y no presenciemos los insultos y las trifulcas que son el pan nuestro de cada día.
No me negarán que leyendo estas líneas hemos echado un buen Rato…. O quizá no. Creo que no.