EDITORIAL | Ninguna excusa ya para afrontar la obra del nuevo conservatorio
La consejero de Educación recogió el guante lanzado por carta esta misma semana por parte del alcalde de León y, por la misma vía, comunicaba ayer que acepta la oferta relativa a la cesión de una parcela en La Palomera para levantar allí el nuevo conservatorio de música profesional, como respuesta de una demanda histórica de la ciudad. Ambas partes resuelven de esta manera el conflicto abierto por la Diputación, en un ejercicio de legítima defensa de sus derechos, al reclamar el desalojo del edificio José Castro Ovejero, que ocupa el viejo conservatorio desde el año 1966 y que es de su propiedad. Eso, al margen de que las propias instalaciones se habían quedado obsoletas e insuficientes, por su incapacidad física para dar respuesta a tanta demanda de matrículas. Y sobre todo restañan una herida abierta a propósito de la tentativa de la consejería de aprovechar alguno de los edificios ya construido y en desuso, en concreto el anejo al estadio de fútbol, inapropiado desde todos los puntos de vista. El paso por aquella agria polémica política y social sirvió para volver al punto de partida: la propuesta del pleno municipal de 30 de junio de 2008 sobre esa parcela ubicada junto al centro de salud, las instalaciones deportivas y en el acceso a la Universidad.
Resuelta esta cuestión, en algún momento bloqueada por defectos de forma, ya no hay excusas para poner fin a un agravio histórico para la capital en relación con otras ciudades, porque además el Presupuesto de la Comunidad para este año y los dos próximos garantizan la asignación de los 5,9 millones de euros necesarios para afrontar la obra. Otra cuestión es que se cumplan el compromiso y el plazo del año 2019 para la ejecución del proyecto.