OPINIÓN
EDITORIAL: Proyectos claros para Ordoño II y un debate pensando en la ciudad
Ordoño II es probablemente la calle más emblemática de León. La vida económica, comercial o social de la ciudad gira en torno a esa avenida que ofrece desde hace tiempo una pobre imagen. La construcción del aparcamiento subterráneo generó un problema estructural en el pavimento que se ha intentado paliar sin éxito incontables veces, porque los estudios técnicos han probado que la inestabilidad de los adoquines y baldosas surge de las largas vigas que forman la cubierta del párking, en la que se asienta buena parte del vial. Y con ese problema sobre la mesa se echa en falta más altura de miras en los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento. La conocida actitud de Ciudadanos de dilatar las cosas y de bloquear los proyectos con su falta de decisión ha enredado la búsqueda de una solución para Ordoño II, que nadie ignora que es urgente.
Pero en los otros grupos de la oposición municipal se ha optado por la vía del tactismo político y los pronunciamientos se hacen en cada momento a la medida propicia para torpedear cualquier iniciativa. Y lo que realmente falta es claridad en los planteamiento, que cada partido presente con total transparencia cuál es su proyecto de solución para que Ordoño recupere una situación de normalidad, evitando esa imagen de dejadez que incluso tiene un componente de peligro tanto para el tráfico rodado como para los miles de peatones que pasan por ella a diario.
El equipo de gobierno trabaja ahora en una alternativa que pasa por el asfaltado de la calle y por una mejora de las aceras con nuevos elementos ornamentales. Será un proyecto mejorable, criticable... Pero parece acertado afirmar que es flojo. Pero al menos da un paso al frente y busca una solución. Al resto de partidos habría que exigirles lo mismo. Que eviten el ‘no’ por el ‘no’ y las maniobras partidistas, y cumplan con el mandato que les dieron los ciudadanos en las urnas, porque los que les votaron lo hicieron para que presenten y defiendan sus ideas y sus prioridades para la ciudad y sus vecinos.
La decisión fundamental sobre la calle sigue en el aire, e incluso se hace complejo determinar cuál es la postura real de cada uno en la Corporación municipal. León debe debatir si la avenida Ordoño II debe o no ser peatonalizada. Y cuál es la mejor fórmula para restaurar el estado del pavimento. Seguro que la opción elegida, si existieran propuestas de todos y una negociación abierta pugnando por conseguir el consenso, sería la mejor posible.
Seguir el camino de poner zancadillas y esconderse sin cumplir el mandato democrático de trabajar por la ciudad es la mejor fórmula para dar la razón a los ciudadanos que cada vez se sienten más alejados de la política y sus protagonistas. La sociedad reclama con claridad desde hace mucho otro tiempo en la cosa pública que no se hará real a golpe de eslogan vacío sin efectos reales.