TRIBUNA
Sr. Chamorro, ni ayudan ni presentan una alternativa
« La exageración es una verdad que ha perdido los estribos» es una frase que se atribuye al poeta, escritor y pintor libanés Khalill Gibran y que bien puede aplicarse al portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo.
No pretendo con estas líneas hacer oposición a la oposición, entrar al trapo o apartar mi responsabilidad con el «y tú más» cuando la situación del Ayuntamiento requiere la toma de decisiones importantes y que han de contar con el mayor consenso posible, pues los ciudadanos así lo han querido. Pero quien ha tenido responsabilidades de Gobierno no debe escudarse de manera permanente en el pasado para justificar sus decisiones, ni debe tampoco convertirse en un obstáculo que impida a otros ejercerlas responsablemente. Y estamos en ese momento, nos guste o no, en el que no pueden demorarse más.
La política ha cambiado mucho. La responsabilidad en la toma de decisiones va cosida inevitablemente al cumplimiento escrupuloso de la Ley —faltaría más— pero también alcanza a la forma de ejercerla, por encima de criterios de oportunidad. Y en eso creo que hemos dado pequeños pasos al frente, insuficientes, pero adelante. Los presupuestos de 2016 permitieron un pequeño respiro para alcanzar el normal funcionamiento del Ayuntamiento y, si bien es verdad que son muy austeros, llegamos hasta dónde nos permitió el Plan de Ajuste, el Ministerio de Hacienda y el propio Pleno, en el que estamos en clara minoría.
Conseguimos arrancar, no sin esfuerzo créame, compromisos de otras administraciones para finalizar Araú; para conseguir que las medidas de permeabilidad del ferrocarril puedan ser una realidad —sin que ello suponga una renuncia al soterramiento—; para que la Junta se acordara de presupuestar de nuevo la rehabilitación del Centro de Salud de Pinilla o para que se ejecuten por fin proyectos como la rotonda del Lidl y el asfaltado del vial de Párroco Pablo Diez, gracias a un acuerdo plenario que permitió desbloquear dicha situación. Acuerdo, Sr. Chamorro, del que Ud. también es partícipe. Fíjese que para lo bueno también nos acordamos de Uds.
Y por el camino hemos ido haciendo pequeñas cosas, quizá intranscendentes para Ud., pero que también son necesarias: arreglos en los colegios para su conservación y reasfaltado de patios en Trobajo del Camino o mantenimiento de nuestras muchas instalaciones, parques y jardines; sin dejar de prestar servicios de la manera más eficiente que nos permiten las arcas municipales. Pero Ud. se ha detenido en su Tribuna en aspectos que considera negativos, aquéllos que si bien son trascendentales para que este Ayuntamiento salga del bache, constituyen medidas impopulares para los ciudadanos y los trabajadores. Y no voy a huir de ellos, no se preocupe, pues soy consciente de que hay que afrontarlos, aunque nuestros intentos no hayan obtenido el respaldo mayoritario del Pleno.
El Plan de Ajuste aprobado en 2012 durante su mandato nos obliga, por un lado, a la revisión al alza de los impuestos para que los servicios que prestamos no generen déficit, es decir, para que se autofinancien; y, por otro, a reducir los gastos de personal y el gasto corriente del Consistorio. Esas medidas debían de haberse aplicado durante ese ejercicio y los siguientes pero, como Ud. mismo reconoce, no quiso adoptarlas. Dejó pasar el tiempo y ahora nos toca a nosotros llevarlas a cabo.
Es cierto que el agua ha experimentado una subida, sirva como ejemplo que en una familia con un consumo medio esta es de unos cuatro euros al mes, pero sabe como yo que esto es consecuencia del déficit tarifario generado desde el contrato firmado en 1996 —fíjese que ni Ud. ni yo estábamos— cuando se estableció la fórmula de revisión de precios que no se aplicó en dos décadas. O la basura, que después de muchos años se ha revisado suponiendo al ciudadano, más o menos, ochenta céntimos mensuales de incremento en un único pago anual; o el IAE, aplicable sólo a aquéllas empresas que facturan más de un millón de euros al año.
Claro que son medidas duras, Sr. Chamorro, pero éramos conscientes de ello cuando nos presentamos a las elecciones y los ciudadanos nos respaldaron con una mayoría de votos, que no de concejales, obligándonos a llegar a consensos con Uds, ya ve que por el momento sin mucho éxito. Permítame que le diga que confunde la falta de mayoría de este equipo de gobierno con la responsabilidad en el voto de todos y cada uno de los corporativos; yerra cuando cree que derivo la responsabilidad de mis obligaciones a lo que simplemente es la sana crítica a la situación real del Ayuntamiento: que no nos dejan gobernar ni tomar decisiones, pues las bloquean con su voto en contra, pero tampoco se presentan como alternativa mediante una moción de censura si creen que estamos equivocados. Así ?que, hasta que una cosa o la otra cambien, seguiremos trabajando con responsabilidad política…Uds. continúen escribiendo tribunas bajo criterios de oportunidad.