Un completo espejismo
P róximo a cumplirse el ecuador de la legislatura autonómica, ha quedado plenamente constatado que la pérdida de la mayoría absoluta en las elecciones de mayo de 2015 tuvo mucho de espejismo político. Lo cierto es que, tras el pacto de investidura suscrito con Ciudadanos, en la práctica Juan Vicente Herrera ha seguido gobernando con la misma comodidad que lo venía haciendo durante los 14 años anteriores.
Pese a no disponer de mayoría absoluta, al contar exactamente con la mitad de los 84 procuradores que componen el pleno de las Cortes, el PP puede tumbar cualquier iniciativa de la oposición. Aunque ésta se coordine para actuar en bloque, si el grupo popular se opone, el resultado es un empate que da al traste con el intento. De tal modo que, salvo un par de errores puntuales de algún procurador que pulsó el botón equivocado, el PP no ha perdido una sola votación en estos dos años de Legislatura. Y le basta con la simple abstención de un procurador de la oposición para sacar adelante la Ley de Presupuestos, apoyo prestado sin mayor dificultad por Ciudadanos y UPL a cambio de aceptar un puñado de enmiendas de bajo coste.
Lo único que no podía evitar el PP era la constitución de comisiones parlamentarias de investigación, ya que se trata del único caso en el que el reglamento de la Cámara exige mayoría absoluta para impedirlas, no para creerlas. Gracias a eso se constituyeron la de la trama eólica y la del Hospital de Burgos, a las que se suma ahora una tercera sobre las extintas cajas de ahorro.
Y ello es lo más frustrante del espejismo. En la práctica, por la vía del voto ponderado que conduce al empate, el grupo popular ha controlado a su antojo el funcionamiento de dichas comisiones, permitiéndose incluso bloquear durante 16 meses la referente a la trama eólica, ante la que a fecha de hoy no se ha producido ni una sola comparecencia. Durante ese tiempo el PP ha mantenido su veto a que compareciera el presidente de la Junta, quien sin embargo lo hacía la semana pasada a petición propia y ante la comisión ordinaria de Economía y Hacienda, ninguneando aún más a esta frustrante comisión de investigación, que, para mayor escarnio, ha reaparecido hoy pero sólo para solicitar oficialmente el texto de la querella formulada por la Fiscalía Anticorrupción.
Ni que decir tiene que el PP ha controlado férreamente el funcionamiento de la comisión sobre el Hospital de Burgos, cuyas conclusiones vendrán impuestas por el grupo que sustenta a la Administración investigada. La comisión sobre las cajas no la va a presidir un procurador del PP, pero ello no garantiza nada, ya que, al igual que en las anteriores, ningún acuerdo saldrá adelante en la misma sin consentimiento del grupo popular, con lo cual estamos en las mismas. Que nadie espere que se llegue al fondo del asunto.