LA LIEBRE
Si nos dejan
Los proyectos que no fueron conforman una geografía fantasma en la que nos reconocemos,como en las novias que nos dijeron que no,los trabajos en los que no pudimos entrar porque nos faltaba una recomendación y dos apellidos,o tal vez unas rodillas fuertes con capacidad de aguantar pesos pesados las carreras que descartamos para no dejarlas a medias y los jueves por la noche que nos quedamos en casa, sin sueño y sin dinero, mientras ahí fuera la vida daba las oportunidades a otros más altos, más guapos y más rubios. Muchas veces dice más de nosotros lo que no hemos sido que lo que somos. Pasa lo mismo con lo que pudimos tener y lo que tenemos, como bien sabemos en León, donde las hemerotecas descansan empachadas de noticias que nos empezaron a dar por el final, que siempre es un futuro imperfecto sin asegurar, y que con el devenir del tiempo nos dejaron todo el pasado por delante. Cómo estaríamos ahora si la Fasa Renault se hubiera asentado aquí, en lugar de en Valladolid, gracias a la intercesión divina con la que el obispo Almarcha cortó de raíz el potencial estallido del movimiento obrero que hubiera salido de la factoría. Quién nos vería si Frank Willbourne hubiese pasado de la primera piedra de Biomédica, en vez de enterrar la estafa a paladas después de las fotos rodeado de políticos que le jaleaban por interés propio. Dónde habríamos llegado si Aznar y toda la cohorte de trileros hubiesen cumplido con la escuela de pilotos del Eurofighter que tenía que dar para que pasearan del brazo de cada aviador las mozas leonesas de la contorna, como presumía el ilustre diputado provincial paramés Ramón Ferrero, antes de que la promesa se convirtiera en una de las mentiras más grandes jamás contadas y engordadas durante años en esta tierra. Aquí, ahora, le toca el turno a la autovía León-Braganza. El corredor que metería a la provincia en el caudal económico del puerto de Oporto y sus sinergias, como reclaman desde hace años empresarios y colectivos, se suma ya al listado de lo que hubiésemos sido, después de que esta semana acabara de condenarla el consejero de Fomento. El leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones sepultó el proyecto con el aviso de ñque ni es una prioridad, ni está en sus objetivos, como la plataforma intermodal de Torneros. Las dos infraestructuras que apuntalarían el enclave leonés como nodo del noroeste se marginan para dejar espacio a la política de la Junta de desplazar el eje de desarrollo logístico para que pase por Valladolid. Lo que hubiéramos sido si nos dejan.