cartas al director
Cigüeñas de mayo
L eo huele a bebé, tiene los ojos ‘grises’, la piel sonrosada y sonríe desde el mismo día en el que pudimos tenerlo con nosotros. Finalizamos el mes de mayo con un nuevo miembro en nuestra pequeña gran familia y compartimos felicidad con nuestros familiares y amigos en persona; pero sentíamos que se nos olvidaba hacerla más extensiva; debíamos publicarla en otro medio. Este 2017 nuestro hijo será la mejor noticia que nosotros recordaremos, pero las batas blancas y la crisis son quienes están copando más titulares y noticias. Sin embargo, a pesar de los recortes que sufren los profesionales de la salud de todo el país, estos continúan desempeñando con profesionalidad y delicadeza su labor cotidiana. Leo vino al mundo con las mejores matronas, enfermeras y ginecólogos que podían habernos tocado.
Esta carta no es solo un agradecimiento, es algo más. Se trata de un reconocimiento a las personas que están viendo cómo se merma su calidad laboral y sin embargo, en vez de caer en el hastío, desempeñan una profesión tan hermosa como seguir llenando este mundo de niños preciosos, con todo su amor, paciencia y cariño. Leo es nuestro mayor regalo, y saber que personas como vosotros habéis formado parte de ella es algo que nunca olvidaremos.
Valoramos por tanto no solo la experiencia sanitaria, sino el trato que nos dieron en el Hospital de León y que es tan determinante en un parto y posparto. De corazón, una y mil gracias. Vuestra ayuda ha sido esencial para que no dejemos de recordar nuestro parto con una enorme sonrisa a pesar de que fue largo y con alguna que otra complicación. ¡Gracias!
Magali, Diego y Leo Toledo Folgueras. león