cartas al director
La absurda prepotencia del ser
A lo largo de la historia siempre hubo y seguirá habiendo hombres y mujeres con mucho poder que, abusando de él, se convierten en autoritarios o autoritarias insensibles a las distintas vicisitudes de los demás. Personajes que emplean toda su maña en beneficio constante de sus intereses, autoexcluyéndose de las verdaderas comunidades humanas más evolucionadas. Ejemplos hay unos cuantos, no sólo a nivel mundial o continental, también a nivel nacional, autonómico, local y cómo no decirlo, en el mismo entorno familiar.
La cosa vista así se quedaría, nada más y nada menos, en la existencia de redomados prepotentes. No obstante hay algo todavía peor que eso, la aparición de seres con escaso o nulo poder que, debido a su idiotez, obran en su aburrida vida tratando de emular algo tan despreciable como lo descrito anteriormente, convirtiéndose, además, en absurdos.
Seres que nunca aportan acciones positivas o de valor a la sociedad, ni siquiera a su entorno más próximo, el familiar. Sin embargo van actuando con un constante entusiasmo patológico reivindicativo, asociado a un tufo interesado de victimismo y sin reconocer su ignorancia o sus errores. Seres sin iniciativas interesantes, estableciendo un modorro comportamiento a su conveniencia para, desde la oscuridad de un escaso intelecto, elaborar críticas infundadas, envidias maquinadas («polillas del talento». R. de Campoamor), intentando hacer malo lo bueno que les rodea y así, cargarse de pesados rencores. Seres que sin darse cuenta acaban siendo víctimas de su propio proceder. Llegan a tal estado de equivocada valoración de sí mismos que al final confunden la humildad («la vida es una larga lección de humildad». James M. Barrie) y la bondad («las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican». C. Arenal) con la tontería, hasta que en algún momento la vida les desvela que ellos son los verdaderos lelos o lelas. Menos mal que hay infinidad de personas sencillas con gran sentido común que, transcendiendo más allá de lo material o perecedero, disponen de una base sólida dialogante, comprensiva, generosa y que tratan de aportar lo mejor de sí a su familia, a la vecindad, a su nación... al mundo, sobre todo en los momentos más difíciles. Se me acaba de ocurrir una frase con la que quiero concluir este escrito: da mucha más luz una llama de amor que todas las hogueras de prepotencia y de odio juntas.
luis fernández terrón. Astorga
La película de Venezuela
U n helicóptero sobrevolando el Tribunal Superior de Justicia del país, unos cuantos disparos intimidatorios y un par de granadas, un escueto mensaje en una pancarta solicitando curiosamente libertad mientras se ejerce una acción violenta, y un presidente maldiciendo a los autores y prometiendo su detección. No es la trama de la próxima película de acción. Es la realidad que vive Venezuela.
luis a. rodríguez arroyo. SANTO TOMÁS DE LAS OLLAS
Decibelios y vidrieras
E l día 23 pasé por la plaza de Regla y aparte de comprobar que se había tenido que suspender el concierto de Órgano, me pareció que los altísimos decibelios a los que sonaba la música en la plaza eran muy perjudiciales para las vidrieras de la Catedral. Los vecinos se quejan de que los cristales de sus viviendas vibran mucho, así que es lógico pensar el daño que esto hace en los vitrales. Espero que los responsables pongan remedio antes de que sea demasiado tarde.
maría del mar astiárraga. león
Un botellón más
C omo ciudadana, quiero agradecer al Ayuntamiento su rápida intervención para limpiar toda la zona del río, una vez abandonada la zona por las ‘hordas del botellón’. Y quiero agradecérselo, especialmente, a todos los trabajadores que han participado en tan ingrata labor; porque, como ciudadana, preferiría que la parte que de su remuneración procede de mis impuestos, la pudieran cobrar por otras tareas más gratas que fortalecieran la cultura, la educación, la sanidad, una sana diversión que no incluyera el generar dependencias y no, precisamente, hábitos ejemplares… Y no entiendo que una sociedad que presume de civilización, de preocupación por aportar mayores beneficios y servicios a la misma, la esté condenando y convirtiendo en una población tercermundista, destruyendo valores básicos que muchos hemos vivido, disfrutado y descubierto, en las generaciones que nos precedían.
maría jesús ortega. león
Fe de errores: la concejala no adscrita en el ayuntamiento de las omañas es josefina garcía pérez y no aránzazu martínez fernández, como se publicó por error en la edición del jueves 29 de junio. aránzazu martínez sigue perteneciendo al grupo municipal socialista.