EDITORIAL | Oportunidad para consolidar el turismo rural
Ha llegado la hora de que el turismo rural renueve su modelo para adaptarse a las exigencias de un sector cada vez más competitivo. Este viaje proporcionará a la provincia una oportunidad que no puede desaprovechar y permitirá consolidar nuestro privilegiado entorno natural como un destino de referencia alternativo al sol y playa. Pero para alcanzar este status se impone dar un giro a la mentalidad actual de la casa rural de toda la vida y realizar un esfuerzo de innovación hacia la calidad para ofrecer, por un lado, experiencias completas y personalizadas y, por otro, aprender de estas mismas experiencias para estar al día de lo que actualmente se demanda en el sector. No sirve ya el reclamo del paisaje bucólico para atraer visitantes y que luego se las apañen. La oferta debe ser completa, diversificada y, sobre todo, a la carta. Es evidente que la materia prima ya está disponible, sin embargo, existen carencias determinantes que impedirán este impulso turístico si no se pone remedio. Hablamos del acceso a las nuevas tecnologías, una cuestión trillada pero no por ello menos relevante, que debe ser prioritaria para las administraciones, obligadas a invertir para ofrecer un servicio universal que evite el aislamiento que sufren ahora espacios tan decisivos como el corazón del Parque Nacional de Picos de Europa. El Estado está dispuesto a invertir, como ya lo hizo en el Plan de Ciudades Inteligentes, para alcanzar este propósito con un proyecto que abarca hasta finales de 2019. No es cuestión, pues, de dejar las cosas para mañana.