Donde dije digo, digo gracias
Qué sabio es el refranero español, deben pensar en Ferraz. Hace tres meses, Pedro Sánchez lanzaba un zasca a Zapatero vía Twitter «condenando el golpe dado por Maduro en Venezuela» tras la decisión del Tribunal Supremo de anular los poderes de la Asamblea Nacional. Marcaba Sánchez distancias respecto al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, en ese momento mediador internacional en Venezuela y que se había referido a la situación tan sólo «como un elemento más» del conflicto que se vive en el país. Sánchez, que arremetía contra la mesura de Zapatero, tuvo que dar este pasado domingo un paso atrás para hacer exactamente lo contrario de lo que había hecho en marzo y alabar la labor de Zapatero en Venezuela al conseguir que Leopoldo López no esté ya en la cárcel, sino en arrestro domiciliario. Pedro Sánchez, que sólo unos días antes consideraba «insuficiente» la liberación de López, llamó por teléfono a Rodríguez Zapatero para decirle «gracias». Lo dicho, Diego.