Diario de León

TRIBUNA

¿Qué es eso de plurinacionalidad?

Publicado por
FRANCISCO J. LóPEZ RODRíGUEZ Profesor
León

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F ue san Agustín quien buscaba definir el tiempo y pronunció aquella magistral frase, que es sólo es de los genios y de los humildes: «¿Qué es, pues, el tiempo? ¿Quién podrá explicar esto fácil y brevemente? ¿Quién podrá comprenderlo con el pensamiento, para hablar luego de él? Y, sin embargo, ¿qué cosa más familiar y conocida mentamos en nuestras conversaciones el tiempo? Y cuando hablamos de él, sabemos sin duda qué es, como sabemos o entendemos lo que es cuando lo oímos pronunciar a otro. ¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé. Lo que sí digo sin vacilación es que sé que si nada pasase no habría tiempo pasado; y si nada sucediese, no habría tiempo futuro; y si nada existiese, no habría tiempo presente. Pero aquellos dos tiempos, pretérito y futuro, ¿cómo pueden ser, si el pretérito ya no es él y el futuro todavía no es? Y en cuanto al presente, si fuese siempre presente y no pasase a ser pretérito, ya no sería tiempo, sino eternidad. Si, pues, el presente, para ser tiempo es necesario que pase a ser pretérito, ¿cómo decimos que existe éste, cuya causa o razón de ser está en dejar de ser, de tal modo que no podemos decir con verdad que existe el tiempo sino en cuanto tiende a no ser? (...)».

Me perdonen los lectores, pero era obligado mencionar al de Hipona porque queremos reflexionar sobre la palabra plurinacionalidad y, de verdad, soy un ignorante, inculto y debo vivir aún en la era primitiva, ya que, rastreando y ahondando en los libros de los sabios y de los padres de la patria, no encontré una definición convincente. Si alguien encuentra la varita mágica, encantado y aplausos. No sé lo que opinarán los juristas, los expertos en Derecho Constitucional o en el político. Históricamente, para buscar el origen de las cosas, acudíamos a la piedra filosofal que se entendía como una sustancia alquímica legendaria que se dice que es capaz de convertir los metales bases tales como el plomo en oro o en plata. Ocasionalmente, también se creía ser un elixir de la vida, útil para el rejuvenecimiento y, posiblemente, para lograr la inmortalidad.

Decía Einstein que hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Del Universo no estoy seguro. Nos preguntamos ¿qué es una nación? Nación es el conjunto de personas, por lo general, que nacen en el mismo lugar, que hablan el mismo idioma y tienen las mismas costumbres, formando de esta manera un pueblo o un país. Anthony D. Smith define la nación de la siguiente forma: «una comunidad humana con nombre propio, asociada a un territorio nacional, que posee mitos comunes de antepasados, que comparte una memoria histórica, uno o más elementos de una cultura compartida y un cierto grado de solidaridad, al menos entre sus élites».

El concepto de nación puede tener muchas acepciones, pero para todos es una unidad bajo la que se cobija un pueblo, una misma bandera, a la que llamamos, patria. No sé si se puede definir. Ahora bien, seguro que habrá más de un necio que la define por sus intereses, en especial, los políticos, de determinados signos, pero, quien ha sacado a colación este término, es el actual secretario general del Partido Socialista.

Definir una nación podría tener ciertas afinidades como definir un huevo. ¿Qué es un huevo? Cuerpo redondo u ovalado, con una membrana o cáscara exterior, que ponen las hembras de algunas especies de animales y que contiene en su interior el embrión de un nuevo ser y el alimento necesario para que crezca. No sé si habrá otra definición, los único que sé que hay muchas clases de huevos, es decir: todas las aves y reptiles ponen huevos, unos, más grandes, otros, más pequeños, unos, de un color, otros, de otro, pero todos son huevos. Sinónimos tiene varios.

En los humanos y otros animales, testículos y, cuando alguien se enfurrucha hago esto por cojones. «Señores, pronunció Estanislao Figueras, voy a serles franco: estoy hasta los cojones de todos nosotros, me voy» y cruzó la frontera. Cuando no se tiene sentido de patria, no se puede amarla. Cuando no se tiene sentido de nación, no puedo quererla. La sociedad, en general, en este país está hasta ese sitio porque todo vale. El Eclesiastés dice: «Stultorum infinitus es numerus»: el número de necios es infinito. Pero hay muchos necios interesados ya que buscan todos los recursos para llegar al poder.

Las ansias por alcanzar el pódium son infinitas. El actual secretario del PSOE tiene mucho de alquimista y de ansias de poder. Pretende descifrar el enigma de la piedra filosofal.

El poder se alcanza con la cabeza, con gallardía, con dignidad, no a cualquier precio. Ya sabemos el dicho, si no puedes vencer al enemigo, únete a él y, en este caso, ya sabemos de quien se trata, pero no estás empleando el cerebro, Pedro. Si encuentras la definición de plurinacionalidad, te elevamos a la categoría de sabio, de lo contrario ¿qué apellido te ponemos? No puedes alcanzar el poder prostituyendo los valores patrios. Nación sólo hay una, es la patria común e indivisible de todos. No seamos necios ya que los errores se pagan y la muerte tiene un precio. Si eres socialista y te alineas con la socialdemocracia no puedes hacer la escena del sofá. Doña Inés callad por Dios ¡oh don Juan! Que no podré resistir mucho tiempo sin morir tan nunca sentido afán. Y recuerda, Felipe González alcanzó el poder con la cabeza, no con el revólver.

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