EDITORIAL | Una reforma a la altura del emblema de Paradores
El Hostal de San Marcos ha sido, históricamente, junto con el de los Reyes Católicos de Santiago de Compostela, el emblema de la cadena pública de Paradores, hasta el punto de compensar durante muchos años las pérdidas de otros establecimientos repartidos por toda España. Por sus habitaciones han pasado personalidades del mundo político, cultural, económico... Quizá su huésped más famoso ha sido el expresidente de los Estados Unidos Jimmy Carter, en una de las visitas privadas que ha realizado a España, hace ya algunos años.
Sin embargo, desde su inauguración, en 1965, tras una inversión de 477 millones de pesetas, apenas se ha retocado, salvo en la renovación que se llevó a cabo en los años noventa del siglo pasado para modernizar sus habitaciones y algunos salones. Aunque pocos hoteles pueden competir con su ubicación en el antiguo convento de San Marcos y con esa gran fachada renacentista, el parador leonés no ha tenido hasta ahora el trato que merecía por parte del organismo público que lo gestiona para adaptarse a las nuevas demandas de los usuarios de un hotel de cinco estrellas. Por eso, esta reforma en marcha, que arrancará tras su cierre temporal a partir del 15 de diciembre, debe ser el justo premio para que siga siendo el emblema de la cadena pública. Las obras, que se completarán con una segunda fase que incluye un nuevo edificio, son también clave para el sector turístico de León. Un marchamo de calidad a la altura de una ciudad que tantas esperanzas tiene depositadas en aprovechar su gran patrimonio artístico.