EDITORIAL | Un espectáculo inadmisible para una universidad

El conflicto de las novatadas regresa con fuerza a la Universidad de León. Hace dos años acabaron varios chavales en las urgencias del Hospital con comas etílicos. Y ahora en las redes sociales pueden verse imágenes de la ‘subasta’ de novatos que ha tenido lugar estos días.
Lo curioso es que reiteradamente desde la Universidad de León se niega que existan las novatadas. La situación genera sonrojo, e incluso risas y vergüenza en el seno de la comunidad universitaria, porque con darse un paseo por las distintas facultades ya es posible ver los carteles anunciando todo tipo de singulares actividades e incluso no es la primera vez que en una clase de primer curso están los alumnos en pijama o con algún tipo de vestimenta original.
Es cierto que es un problema de difícil solución al que no puede darle la espalda la Universidad. Existen cientos de personas en España que han sufrido en sus carnes todo tipo de barbaridades e incluso en ocasiones se han producido víctimas mortales. Se supone que la opción cero es la apuesta de todas las instituciones en España. Y tampoco puede negarse una cierta tolerancia cuando los hechos se hacen en unos límites razonables y con unas garantías de libertad para que nadie haga lo que no quiere. En el vídeo de Inef no parece que se obligue a nadie a nada pero ese exhibicionismo obsceno resulta bastante penoso y más si se tiene en cuenta que no era el marco más adecuado.
Nadie puede obviar que un campus universitario es un recinto en el que no cabe todo. Lo ocurrido estos días va más allá de una broma. En el mundo existen personas que sufren situaciones de vejación que no se merecen la mofa de una subasta como la que se puede ver en el vídeo que se reproduce hoy en fotos en el Diario de León dentro de un campus universitario. Hay bromas de mal gusto. Y una Universidad no puede mirar hacia otro lado.