Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

La intrascendencia del PSOE o la farándula

de la política

H ace ya años, que el PSOE se ha convertido en una caricatura de lo que fue. Sin espacio político ni ideas que aportar, sobrevive en el candelero político a base de contar cuitas internas y de estar en contra de todo lo que propone el PP, Ciudadanos o Podemos; ideales negacionistas (el «no es no» de Pedro Sanchez), que se utilizan como un dogma sagrado, que no precisa ni explicación ni negociación.

Como si del plató de Sálvame de luxe se tratara, se habla del PSOE no por sus aportaciones a la construcción y estructuración de la sociedad y la vida política española, sino por sus fratricidas luchas internas por el poder dentro del partido. Lucha que tienen su sentido no en aportar el mejor servicio a España y a los españoles. Y eso que el político de la oposición tiene un trabajo sencillo, que es oponerse a todo sin aportar ni explicar nada. Invito al lector a comprobar cómo desde los años 90 con el declive del gobierno socialista de Felipe González, los que se han ido incorporando a la dirección del PSOE están convirtiendo en grandes políticos a los anteriores.

El ocaso socialista en España, se debe a que al igual que en Europa, cuna de la sociedad del bienestar, las políticas socialdemócratas han entrado en declive. Esta decadencia se refleja no solamente en los resultados electorales sino también en la imposibilidad de desarrollar un estado protector y garante de una sociedad igualitaria sin incurrir en desajustes macroeconómicos perjudiciales a medio y largo plazo para esa misma sociedad que pretenden proteger.

Tal y como explica Pako Valles en su artículo de 4upress, «estamos claramente en una crisis del socialismo democrático sin retorno, el bloqueo de la coordinación keynesiana, con la pérdida, debido a la internacionalización de la economía, de la capacidad de los gobiernos nacionales para encarar las crisis económicas y, especialmente, el aumento del paro ha provocado una ruptura del ideario clásico socialista.»

Esta ruptura se ha encaminado hacia dos vertientes muy diferenciadas. Por un lado la nueva izquierda populista de origen marxista con rasgos comunes a la nueva extrema derecha y por el otro el camino hacia el liberalismo, esa palabra tan denostada por parte de la izquierda más rancia, que en realidad tiene que ver con el socioliberalismo de EEUU o el liberalismo progresista de los países nórdicos. 

Embebido en estas luchas internas por el poder, por la supervivencia personal de muchas personas que no tienen oficio ni beneficio fuera de la política, se han despistado de ambos caminos y se han encontrado, que por la izquierda populista les ha adelantado Podemos y por el liberalismo progresista Ciudadanos, si además la democracia cristiana del Partido Popular encuentra mejor acomodo hacia la socialdemocracia, cuando el PSOE, ha querido recuperarse del gran fracaso en que sumió Pedro Sánchez al partido en las últimas elecciones, se ha encontrado con una realidad en la que no tiene cabida

Visto el éxito de los programas rosas y de sus personajes, que en muchos casos sin oficio ni beneficio, son un referente para parte de la población, me pregunto yo si ser la farándula de la política no es realmente la única estrategia posible cuando no hay nada más detras.

Antonio Pérez Blanco. leóN

tracking