cartas al director
No hay mayor desprecio...
S obre el artículo de doña Verónica Viñas, publicado el pasado día 20, Leoneses bajo el yugo nazi , al lector interesado consultar, para mayor y más precisa información, el libro de quien suscribe, Mi vida en los campos de muerte nazis, Edilesa, 2005, todavía disponible en librería y en donde se contextualiza con facsímil adjunto y al completo el diario del deportado leonés Prisciliano García Gaitero. Inclúyese como apéndice la mayor exploración publicada hasta ahora sobre la treintena de leoneses que pasaron por Mauthausen, Gusen y Dachau.
No es la primera vez que la señora Viñas omite, no por ignorancia, sino deliberadamente, esta fuente. En anterior artículo suyo La increíble historia de Prisciliano García (6/1/2012), bebió de la misma, reproduciendo una fotografía y fragmentos textuales sin mencionar el venero, lo que provocó una carta de reprobación por mi parte, publicada también en este rotativo cuatro días después. Aunque no tuve disculpas, bien es cierto que en posterior artículo suyo, El rajá que se burló de los nazis «con motivo de la representación en el Auditorio de la pieza El triángulo azul, del grupo teatral Micomicón y el Centro Dramático Nacional», vuelve a reproducir como ilustración la citada fotografía, pero ahora indicando la fuente (Del libro Mi vida en los campos de muerte nazis, de José Luis Gavilanes Laso, Edilesa). También escribe en este artículo que los representantes del grupo teatral Laila Ripoll y Mariano Llorente le confesaron que: Cayó en nuestras manos el libro de Gavilanes Laso que nos resultó interesantísimo. Sin embargo, ahora tampoco le ha merecido citar el libro. Tal vez sea porque no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Se lo dice, señor director, quien, al parecer, no es digno de reconocimiento, no obstante haber colaborado en el Diario de León con 174 artículos y una veintena de trabajos en Filandón.
José Luis Gavilanes Laso. leóN