cartas al director
Ebau asimétrica
C arta abierta a Fernando Rey, consejero de Educación: Como bien dijo hace unos días, se mostró confiado en tener una única prueba estatal simultanea de acceso a la universidad cuyo objetivo es «evitar que los alumnos de las comunidades más exigentes (Castilla y León ) se vean perjudicados» y «garantizar un nivel común con independencia del lugar de residencia en el país porque todos los estudiantes tienen idéntico derecho a la Educación». Sea valiente y consecuente con lo que manifestó, evite que los estudiantes de nuestra comunidad de Castilla y León que se presenten a la Ebau sean discriminados respecto a otras comunidades por la «exigencia» de la prueba en esta comunidad. Evite el sufrimiento y peregrinación de los alumnos y familiares que desean estudiar carreras de alta nota de corte. Que los estudiantes de esta comunidad no sigan padeciendo el carecer del principio constitucional de Igualdad Seguro que en un futuro se lo agradecerán.
josé ramón garcía zarza. leóN
¿Pena de himno o de país?
H an servido unas desveladas letras de Marta Sánchez dándole contenido léxico a la música del himno de España para poner al país patas arriba. Mariano Rajoy y Albert Rivera pasaron la tarde del domingo tuiteando al respecto. Carmen Calvo hubo de ponerse seria para manifestar que «el himno de España no tiene letra, y ya está». Pablo Iglesias prefiere poner el «acento en los servicios públicos». Y Zoido ve «una distancia» entre la supuesta osadía de la cantante pop y que se haga oficial su idea. En las radios y en los periódicos, más de lo mismo. Mientras unos alababan la valentía de Marta en el Teatro de la Zarzuela, Rubén Amón apelaba al populismo de Rajoy y afeaba la letra por «cursi y bochornosa». Lo único cierto de todo ello es que lo de la letra del himno sólo responde a un sentimiento personal de la artista hacia su país, y que si cada uno seguimos tirando de una esquina de la llamada piel de toro, como si la península nos perteneciera a cada uno de nosotros, lo único que conseguiremos será despedazarla en pequeñitos fragmentos territoriales probablemente inservibles. Una auténtica pena.
Luis alberto rodríguez.
santo tomás de las ollas