TRIBUNA
Los ‘vueyos’, las ‘bacas’ y las patadas al ‘dicionario’

E n estos momentos se ha puesto de moda, por parte de los/las políticos/as de la denominada izquierda y con más ímpetu en los/las antidemócratas/os, el demostrar a voces, (vozos-vozas), que pertenecen al pelotón, (pelotonos-pelotonas), de los torpes, (torpos-torpas), demostrando que no tienen unos conocimientos mínimos del idioma español, (castellano). Y es de suponer que menos aún del gallego, catalán y vascuence, y desde luego, valenciano, andaluz, extremeño, bable, llionés, maño, aranés, lachiano, caló y «farfullo». No cito a más lenguas vernáculas pues en cada pueblo se reivindicaría su forma específica de dar patadas al diccionario, con los «dijon», «trajon», «vinon», «cansos», «supon», etc., y como hay patadas al diccionario que no se olvidan, no por ser patadas, por ser coces involuntarias, (Irena Montera diría cozas), de algunos personajes célebres, del mejor pueblo del mundo, ya que sus autores eran analfabetos.
Como muestra ahí van algunas oídas hace más de sesenta años y que cuando las cito, todos me piden que las traduzca al castellano: frase del tío Pajones, con esta pregunta a Moisés, vendedor ambulante de pescado, «¿Pande va la cambroneta, va pa badillo?, es que queríamos dir la mi Tomasa y yo». O esta más difícil de traducir, del Sr. Juanito, dirigida a mí: «Ya icía yo, paime a mi que la gazapa tien la cara cañolienta». O esta del tío Chila, que al volver del trabajo en el campo, llevaba un puñado de flores, y a una pregunta de una niña respondió, «bra que dir prefumando lauroma».
Los ‘señoros’ y señoras de izquierdas y al parecer los de centro y derechas se están adaptando también a la nueva moda de dirigirse al auditorio presumiendo de su desconocimiento de la gramática del idioma castellano, oficial en España y que todos debiéramos conocer y expresarnos correctamente, en él; estoy hasta el gorro, bueno yo no uso gorro, de oír la expresión, «queridos todos y todas», para empezar a dirigirse a cualquier auditorio/a, (agrupación de incondicionales/as) al conferenciante.
Al parecer no tienen ningún sentido del ridículo y no les importa aparecer como auténticos burros y burras, (que los burros me perdonen, por compararlos con tan ignorantes individuos/as), pues al menos los burros tienen a su favor que no han perdido el instinto, que los indica lo mejor que deben hacer en cada momento; los políticos han perdido el instinto y en lugar de sustituirlo por la inteligencia, le han sustituido por el arte de mentir, es curioso comprobar que la mentira es la herramienta más utilizada para convencer a los votantes/as, que nos comportamos no como burros, como borregos; los borregos/as, son tan tontos/as que siguen al pastor o pastora a donde éste/a quiera conducirlos/as, incluso al matadero/a; los votantes, (votantos/as) seremos tan borregos/as, como nos consideran los políticos/as?.
La pregunta que todos los votantes tenemos que hacernos si tenemos la inteligencia suficiente es: ¿Quién es más torpe, inculto, incluso más analfabeto? los que por no haber ido a la escuela no tuvieron quien les enseñara la forma correcta de expresarse en Español, o ¿los que habiendo recibido, por ser obligatoria la enseñanza primaria, unos conocimientos mínimos del idioma?, que desconocen algo tan elemental como que en Español, la palabra «portavoz», no pertenece ni al género masculino, ni al femenino, ni al neutro, ni al epiceno, ni al ambiguo, pertenece al ¡género común! y que con sólo poner delante un artículo masculino o femenino, se indica el género de la persona de una determinada profesión; con sólo decir «la portavoz», está identificado que es una mujer la que «porta la voz», (por cierto femenino), («el porta bozo», a algunos políticos habría que ponerles un bozal), del grupo al que representa, sea a un partido político, a una asociación de vecinos o a una asociación de analfabetas.
En el caso de doña «Irena Montera» muy bien puede ser la «portavoza» de una asociación de «analfabertas», en la que por supuesto no estarían, ni el Tío Pajones, ni el Señor Juanito, ni el Tío Chila, que aunque analfabetos eran muy buenos conocedores de su profesión, les aseguro que si al tío «pajones» y al «señor Juanito» les hubiéramos sacado una borrega de su rebaño la hubieran echado de menos inmediatamente y si la mezclamos con ovejas de otro rebaño la hubieran sacado sin equivocarse; ser analfabeto y pastor, no es sinónimo de torpe; ser político no es sinónimo de inteligente; para ser un buen pastor se necesitan varias cualidades, entre las que están la inteligencia y la memoria visual; para ser político, al menos en España, sólo se necesita: tener 18 años, no se exige saber leer, ni escribir, por eso tenemos la mayor colección de inútiles dedicados a la política; lo malo no es sólo eso, lo peor es que estos inútiles y analfabetos quieren acabar con la «democracia».
La palabra Democracia, no el palabro «democracio», define una de las formas de organización política de los Estados, que junto a las «Dictaduras», no «dictaduros», Teocracias, no «teocracios», Monarquías, no «monarquíos» y algunos más de los sistemas de gobierno entre los que están todas las falsas democracias.
¿Qué poder tendrá la palabra «democracia», que todos los políticos se atribuyen el calificativo de «demócratas»?
Es curioso comprobar que los dictadores, tanto de las llamadas derechas, como de las llamadas izquierdas, no saben decir una frase sin incluir la palabra democracia, (dice un refrán: dime de que presumes y te diré de que careces), para justificar su dictadura y perpetuarse en el poder, amañando supuestas elecciones libres, que de libres tienen menos que la longitud del rabo de una rana.
Los europeos, al menos los de la Unión Europea, tenemos, al menos teóricamente, un sistema de gobierno definido como democrático, a mi personalmente me parece que bastante imperfecto, pues están admitidos partidos políticos, evidentemente antidemocráticos cuyo fin último es acabar con la democracia, no sólo en Europa, acabar con la democracia en todo el mundo.
¿Hasta cuando esperarán los líderes demócratas europeos para defender la democracia, ilegalizando a todos los partidos que tienen como finalidad acabar con la democracia y por ende con las libertades, de las que disfrutamos, no sólo los demócratas, también los antisistema democrático, «europeos», y que tanto nos ha costado conseguir a los ciudadanos que votamos a partidos democráticos?
Por cierto ¿alguien a oído, en boca de los líderes de los partidos democráticos, dirigirse a los líderes de los «antisistema democrático», con el de «anti-demócrata»?, o lo que es igual «enemigo de la democracia», negándoles su auto calificativo de «demócrata».
Que los bueyes sigan siendo bueyes, (con «b»), las vacas, (con «v») siendo vacas, el diccionario, (con «cc»), diccionario, que éste no se tambalee, con «palabros» como jueza o médica, está mucho mejor : el juez y la juez, el médico y la médico; ¿Por qué robarle «al género común» una sola palabra?; la médica fue siempre, además de una asignatura de medicina, la mujer, (no mujera), del médico, según los médicos, la asignatura más difícil.