cartas al director
Agradecimiento
a San Juan de Dios
E l 16 de febrero fallecía Conchita Reca Alonso. Sus hijos queremos hacer público nuestro agradecimiento a los doctores que la atendieron y de manera muy especial a la doctora Yanett Ros Dávila Barboza y a su esposo el doctor Hugo Azaña. Así mismo al personal sanitario, administrativo, religioso y de limpieza por su exquisito trato y profesionalidad. Y a todas aquellas personas que nos han demostrado su afecto y cariño hacia nuestra madre en tan difíciles momentos. Con un recuerdo cariñoso a las Siervas de Jesús, en la persona de sor Carmen y sor Serafines.
LUIS ALEJANDRO LÓPEZ
RECA Y HERMANAS. LEÓN
Al Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de León
E n recientes fechas falleció por enfermedad, a los 62 años, mi hermano, Andrés Avelino Carrera, conductor del cuerpo de Bomberos. Quiero compartir con todos vosotros la emoción que me embargó por la despedida que desde el cuerpo le hicieron, acompañándonos en tan tristes momentos. Prácticamente todos acudieron a vernos e incluso ellos uniformados le llevaron a hombros en su funeral. Con todo ello me hicieron sentir orgullosa de que haya pertenecido a ese cuerpo y deseo que nunca se pierda el protocolo que permite que nos acompañéis en la despedida de un ser querido. Estos son los momentos en los que vemos lo importante que es ser una gran familia. Esa sensación de apoyo no tiene precio. A todos, un millón de gracias por estar ahí.
MERCEDES CARRERA ÁLVAREZ. LEÓN
No politicen el 8 de marzo
L a tertulia radiofónica transcurría como cada mañana. Entre las elecciones de Italia y el camino sin salida de Cataluña estaba el juego. Hasta que se ha colado en el orden del día la convocatoria de huelga del 8 de marzo. Antes de escuchar a los tertulianos, sinceramente creía que las organizaciones convocantes lo hacen por el hartazgo social frente a la discriminación que pueden llegar a sufrir las mujeres por el simple hecho de serlo. Que se trataba y se trata de hacer más visible que nunca la necesidad de erradicar para siempre la violencia de género, o la desigualdad estructural en cualquiera de nuestros ámbitos más cercanos —laboral, familiar o social—. Pero lejos de eso, los intervinientes se han enzarzado en un intercambio de impresiones donde se han colado las tan manidas acepciones de paridad, feminismo, machismo, izquierda, derecha, o populismo. Antes de llegar a mi destino y desconectar la llave de contacto del coche, he pensado que quizá los líderes de opinión tendrían que pensar dos veces lo que van a decir o escribir para rellenar un espacio informativo. Y es que a ninguna de mis compañeras que han decidido no secundar la huelga, ni a ninguna de las que no dudan en acudir a ella, les he oído algo más allá de que el motivo de la movilización radique en algo diferente al simple hecho de solicitar igualdad de condiciones en todos los ámbitos.
LUIS ALBERTO RODRÍGUEZ ARROYO. SANTO TOMÁS DE LAS OLLAS
Le Petit Palais
O tra de miedo: ¿A qué mente privilegiada se le ocurrió, de la noche a la mañana, denominar como ‘Petit Palais’ a lo que hasta hace poco no era sino el ‘Palacín’, expresión leonesa cien por cien? ¿Por qué tenemos que extranjerizar tanto nuestro lenguaje? ¿Somos imbéciles, o qué? ¿Cuánto tardaremos en llamar ‘León Kingdom’ al estadio o ‘Bullfight Square’ a la plaza de toros? Insisto: ¿somos idiotas? Yo le seguiré llamando ‘Palacín’ e insto a los leoneses a que hagan lo mismo. Ya está bien de rendir pleitesía a las lenguas foráneas, hombre.
CARLOS GARCÍA VALVERDE. LEÓN
Día de la mujer trabajadora
N o pertenezco a ningún sindicato, partido ni agrupación, pero eso, por sí solo, no determina que a priori me posicione en contra o a favor de sus propuestas. Sin embargo, sí lo hace su intención de tergiversar, manipular o instrumentalizar a las personas. Esto es lo que a mi juicio han hecho sindicatos y partidos (todos), y en menor medida agrupaciones o asociaciones de mujeres en relación con el día 8 de marzo, día de la mujer trabajadora. Creo que el motivo de las movilizaciones debería ser exclusivamente la lucha por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, que, desgraciadamente, está lejos de ser conseguida. Sin embargo, leyendo manifiestos, convocatorias y declaraciones varias, observo con estupefacción que se mezcla el anticapitalismo con la igualdad de salarios o el aborto con la libertad de las mujeres de no trabajar. A mí no me van a enseñar a estas alturas a ser feminista. Tengo 50 años, he trabajado desde los 25, después de estudiar duro, y tengo tres hijos. Me educaron para ponerme metas y no límites. Cuando he ocupado puestos de cierta responsabilidad he tenido que trabajar al lado de hombres, demasiados, porque muchas veces yo era la única mujer, y en algunas ocasiones tuve que cortar de cuajo comentarios machistas o inadecuados. Alto y claro, y hasta hoy, sin ningún problema. También he trabajado, y trabajo, estupendamente con muchos hombres, y con muchas mujeres. En mi vida personal tengo muy claro que mi mayor reto es educar a mi hijo y a mi hija en la más absoluta igualdad de oportunidades, para que, cuando mi hijo tenga 20 años, no tenga que venir su pareja a reprocharme el inútil, machista, vago y egoísta que he educado. Creo que la igualdad de oportunidades no se refiere sólo a aquella que existe entre hombres y mujeres, sino a que todos (y todas, como dirían de forma políticamente correcta ahora) tengamos las mismas oportunidades, aunque nuestros puestos de salida sean diferentes, como ocurre, por ejemplo, con discapacitados, con pobres, o con refugiados, y eso también intento enseñarlo en casa.
maría jesús garcía álvarez. león