EDITORIAL | La Junta se suma a la Memoria Histórica
Castilla y León dispondrá de un censo de víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura gracias al convenio que firmará la Junta con el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca. Esta es una de las claves del Decreto de la Memoria Histórica y Democrática aprobado ayer en el Consejo de Gobierno para regular la localización, exhumación e identificación de los restos de las víctimas y para establecer ayudas a las asociaciones para la recuperación de la memoria, que se repartirán 100.000 euros.
La ley supone un paso clave para regularizar un proceso que surgió precisamente en Castilla y León con la apertura de la fosa de los Trece de Priaranza en octubre de 2000. Desde entonces se han sucedido las exhumaciones y los esfuerzos para conseguir que la sociedad cobrase conciencia del problema de las heridas nunca cicatrizadas y que la ley aprobada a nivel nacional en 2007 solventó parcialmente.
Lo que sorprendió ayer fue el rechazo de la Asociación Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que incluso avanzó que no optará a las ayudas. Cree que el decreto está lleno de «errores» porque «sólo se pretende publicitar un cambio político y no resolver las demandas de las víctimas del franquismo».