EDITORIAL | Un daño gravoso para el campo leonés
La provincia de León dejará de recibir cada año 6,5 millones de euros si se aprueba la reducción de fondos que se ha propuesto para la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea. El marco financiero plurianual para el periodo 2021/27 que se está barajando supondría un duro varapalo para el campo leonés, que tiene en esas ayudas comunitarias una fuente de ingresos fundamental, que alcanza aproximadamente un tercio del total de la renta. Asaja plantea que afectaría directamente a sectores como los cereales, el vacuno, el ovino o la remolacha, con importante implantación en la provincia y a cuyos productores se les generaría un daño especialmente gravoso.
La PAC es un elemento clave para que se pueda mantener la agricultura y la ganadería, y en el caso de León, donde es fundamental la aportación del PIB a su economía, la pérdida de fondos pondría en cuestión la continuidad de explotaciones y especialmente la incorporación de nuevas generaciones. Pero también son entendibles las críticas porque estos recursos europeos no siempre se han invertido como era preciso, ni han llegado a quienes son los verdaderos protagonistas del campo.