EDITORIAL | El peligro en el acceso oeste de León es evidente
La provincia de León tiene un problema en el eje principal de su tráfico interno. Las ciudades más pobladas se sitúan de manera que la Nacional 120 es el elemento fundamental de los movimientos entre las poblaciones pero también en el acceso hacia la capital. Desde hace meses las quejas de las localidades afectadas han permitido que se abra un debate sobre este problema y sobre el riesgo evidente que existe por la acumulación de vehículos, especialmente pesados, en esa ruta.
Ayer se produjo un doble accidente en la Nacional 120 y en la autopista de peaje que discurre casi paralela. Ambos incidentes ponen en evidencia que el grado de siniestralidad es muy elevado y que tiene consecuencias graves en forma de pérdida de vidas humanas, de daños materiales cuantiosos y de problemas para quienes viajan, que en muchos casos es por necesidad por sus diferentes obligaciones.
Posponer una solución a los conflictos que tiene la circulación en el eje León-Astorga no parece aceptable por más tiempo. Cuando existe una fórmula ideada e incluso presupuestada parece poco razonable que no se ponga en marcha cuanto antes. Ordenar la importante circulación de vehículos pesados por la zona es el mejor camino para conseguir frenar un riesgo que se hace evidente y que se ampliará con los nuevos planes industriales previstos para esa zona oeste de la capital.