EDITORIAL
Dejadez administrativa en las playas fluviales
Hace ahora diez años entró en vigor la normativa autonómica que regula la calidad de las aguas de baño en los ríos de la Comunidad.
Hace ahora diez años entró en vigor la normativa autonómica que regula la calidad de las aguas de baño en los ríos de la Comunidad. La provincia de León ha ido incrementando el número de piscinas fluviales controladas dentro del sistema establecido por la administración autonómica. Controladas al menos en teoría. Nueve espacios de los ríos leoneses cuentan, según la estadística oficial, con el control de la idoneidad de sus aguas para el baño por parte de la Junta, sin embargo a estas alturas de la temporada ninguna de ellas tiene publicado el resultado de estos controles. Llama la atención que sean las únicas de Castilla y León que no disponen de esta declaración de idoneidad.
La temporada de baño comienza el 15 de junio y se prolonga hasta el 15 de septiembre. Una quincena antes del inicio de este período los departamentos farmacéuticos de los servicios territoriales de Sanidad inician la toma de muestras, que se repite periódicamente durante el verano. Con el resultado de estos análisis, y de las inspecciones oculares que teóricamente se realizan, los ayuntamientos informan a los bañistas a través de carteles de la existencia o no de riesgos.
Tanto la Junta como los ayuntamientos que tienen solicitada la autorización oficial como zona de baño tendrán que explicar las razones por las que la situación de las aguas no se ha calificado a estas alturas. Sea cual sea esta razón, la desidia de tanto de la administración autonómica como de las entidades locales resulta muy lamentable.