Pedro-Pablo: nuevos líderes, nuevo tiempo
La reunión de los líderes de los dos principales partidos puso imagen al repentino cambio político que ha vivido España en los últimos tiempos. El relevo generacional supone una oportunidad para dar respuesta a la demanda de la sociedad, que desde que comenzó la crisis insiste en pedir otra forma de hacer las cosas. Los anteriores líderes que tuvieron PSOE y PP fueron capaces de trabajar codo con codo cuando fue totalmente imprescindible. La respuesta al desafío catalán, las acciones contra la crisis —incluso con una modificación de la Constitución— o el relevo en la Corona exhibieron lo que el pueblo demanda, altura de miras para apartar del debate asuntos fundamentales, en los que es incluso exigible que aúnen sus votos los partidos sobre los que se sustenta la Democracia española. La discrepancia y el debate son también imprescindibles. Pero sería interesante que Pedro Sánchez y Pablo Casado fueran capaces de llevar a España hacia un nuevo tiempo político, en el que se dé prioridad a la sociedad, sus demandas y necesidades, con la puesta en marcha de verdaderos pactos de Estado en asuntos en los que se genera un dato que sería evitable.