Los Madriles
P ara ser de Madrid nunca ha sido necesario nacer allí, quizá porque siga siendo el ser de la varia España. Ahora se estrena con cinco clubes en la élite futbolística, con la inclusión del Rayo Vallecano, del Getafe y del Leganés. Por vez primera en la comunidad matritense hay cinco equipos en lo más alto del fútbol nacional y casualmente son del sur de la provincia, si es que la casualidad existe. Torra sigue atareado en reivindicar a los golpistas y no invade otros territorios.
Don Quim sigue a lo suyo, que por desgracia no es lo nuestro. La vicepresidenta Carmen Calvo le ha pedido lealtad a la oposición, pero nadie puede dar lo que no tiene. «Con una frase no se ataca al Estado español», ha dicho, pero depende de cómo sea esa frase.
De momento es cargarse el inestable edificio que hemos logrado que se tenga en pie mientras se habla de derrumbar ese otro, construido con granito, el llamado Valle de los Caídos, que sólo alberga a una parte de los que cayeron. Los otros eran esclavos disfrazados de prisioneros.
En menos de cinco años, los presos por terrorismo han disminuido mientras el terrorismo sigue inalterable y la Generalitat continúa perpetrando un ataque definitivo al Estado y a Pedro Sánchez, quien para no dar la cara sigue estando de perfil. La buena noticia es que los presos por terrorismo en España han bajado un 16% en cuatro años, según datos del Ministerio del Interior.
Mientras, la promesa de Quim Torra de atacar al Estado sigue cumpliéndose porque no es traidor el que avisa y él lleva mucho tiempo invitando incluso a los que no quieren oírlo. Tienen razón los que piensan que para salir de esta encrucijada hay que convocar elecciones. Pero el miedo es libre, aunque no haya forma de librarse de él.