Diario de León
Publicado por
ALFONSO GARCÍA
León

Creado:

Actualizado:

Entre risas, sorpresas, deslumbramientos y alguna que otra cervecita para remojar, que no encharcar, las tertulias veraniegas han ido dejando su poso. Siempre queda algo. Una de las últimas, cuando los fríos iniciales comenzaron a limitar los espacios de las mesas, contó con un nutrido grupo de contertulios, heterogéneo y de intereses dispares. Entre los asuntos puestos metafóricamente encima de la mesa, espontáneos y difícilmente controlados por tanto, se coló el de las basuras depositadas en no pocos rincones, algunos de sorprendente belleza paisajística, de la geografía provincial. Quien más, quien menos proponía su(s) propio(s) ejemplo(s), asentados en andanzas de verano. Y la ineficacia de soluciones al advertir el problema ante la autoridad competente, por calificar de alguna manera. «¿Reciclar?», se preguntaba con entusiasmo uno de los clásicos peleones, que, además, comentaba, ejemplarizando con la realidad cercana, algunos asuntos que obligaban a abrir los ojos, supongo que por incredulidad o sorpresa. Resulta que el peleón trabaja en el sector y cuenta menos de lo que sabe. Digo.

Lo cierto es que hace pocas fechas los informativos de algunas teles confirmaban el dato de la falta de reciclado de pilas, simplemente enterradas bajo tierra en uno de los vertederos del país. Ante las risas de dos operarios, que grabaron un vídeo de la operación bochornosa, se ponía, y se pone en entredicho el proceso del reciclado que algunos de nuestros ilustres predican cuando no hay otra cosa que hacer o toca, con campañas frecuentemente distorsionadas por la realidad pura y dura.

Los contertulios de aquella conversación espontánea hemos comprobado en algunas ocasiones cómo los brazos de acero levantan los contenedores y mezclan todo en la panza del camión. Y más de un operario confirma cómo se depositan en el vaso sin ningún proceso selectivo previo. ¿Reciclar? Claro que sí, por supuestísimo, pero con todas las garantías que exige el proceso, no solamente las que ponen los ojos en el origen, en el primer paso. Una sociedad como la nuestra, que, entre otras cosas, es fuente generadora de basuras, no se puede permitir el lujo de funcionar en este caso aplicando medidas poco eficaces. Se dice, y con mucha razón, que buena parte de un futuro digno y saludable se juega en un proceso de reciclado efectivo y ejemplar. Es una cuestión no solo de palabras, sino de hechos sin trampa. Por eso es responsabilidad de todos. De todos.

tracking