TRIBUNA
Quitar a León lo que es de León para dárselo a Castilla

E n el pasado mes de septiembre escuchaba yo una charla del Sr. Federico Jiménez Losantos sobre Historia Medieval de España. El Sr. Federico tiene muchos admiradores y muchos enemigos. Su mejor virtud es su gran cultura, que hasta sus detractores admiten. Empezó muy bien la charla diciendo que el primer Parlamento Democrático de la Historia de la Humanidad fue convocado el año 1188 en la Basílica de San Isidoro de León. Luego dijo que la verdadera libertad fue creada en Castilla, un pueblo formado por hombres libres. El pasado 9 de octubre el Sr. Federico dio otra charla sobre el mismo tema. Dijo que Castilla es la madre de España y Aragón el padre.
Existen numerosos datos auténticos, que nadie discute que demuestran que la Historia de España es diferente. Estos son algunos de esos datos. Los reyes de Oviedo Alfonso I, II y III y los reyes de León, Ordoño II y Ramiro II, reconquistaron toda Castilla. El rey de León, Alfonso VI, reconquistó el Reino de Toledo y Alfonso IX, reconquistó el año 1230 el Reino de Badajoz, la actual Extremadura. Hasta ese año, el Reino de Oviedo, luego de León, había reconquistado más territorio en poder de los invasores que el resto de reinos españoles. El año 1217 fue coronado rey de Castilla Fernando III el Santo por ser hijo de la Infanta castellana, doña Berenguela y el año 1230 fue ungido rey de León por ser hijo del rey de León, Alfonso IX. Desde 1217 hasta 1230, Fernando III atacó en varias ocasiones a los musulmanes sin conseguir avanzar un solo metro cuadrado lo que demuestra la debilidad militar de Castilla en comparación con el poder militar de León.
Fernando III fue un gran rey conquistador. Muy querido por los leoneses porque era leonés, consiguió unir las fuerzas castellanas con las fuerzas leonesas y avanzar en la Reconquista. El año 1236 reconquistó Córdoba, el año 1246 reconquistó Jaén, el año 1248 reconquistó Sevilla y el año 1241 reconquistó Murcia.
Al ser reconquistados los Reinos de Toledo, Murcia, Jaén, Córdoba y Sevilla, estos reinos se regían por las leyes leonesas del Fuero Juzgo, unas leyes derivadas del Derecho Romano, leyes consideradas como las más perfectas de la antigüedad. En cambio en Castilla y País Vasco no tenían leyes escritas, se regían por normas ancestrales prerromanas. Por eso, el historiador castellano, Anselmo Carretero, dijo: España no fue castellanizada, sino leonesizada.
Con el fin de unificar todos los reinos, Fernando III reunió a doce letrados y creó lo que se llamó Consejo Real. El Consejo Real creó un código jurídico para todos los Reinos que se conoce como Setenario. Fernando III murió sin ver realizar su proyecto de unificación. Dicho proyecto fue modificado por su hijo y sucesor, Alfonso X, que creó el código conocido como las Siete Partidas.
El año 1230 desaparecen los reyes privativos de León y de Castilla, quedando un único rey para ambas coronas. Durante más de un siglo, las Cortes de León y las de Castilla se reunieron por separado. En 1301, reinando Fernando IV, se reunieron las Cortes de Castilla en Burgos. En estas Cortes varios diputados pidieron al rey que en adelante sean convocadas las Cortes de León y de Castilla juntas. Se votó la petición y salió negativa. Algunos cronistas han dicho que el voto negativo fue debido al miedo de los castellanos a que algunos jueces y alcaldes de municipios castellanos fueran leoneses, algo contrario a sus normas. El año 1348, el rey Alfonso XI consiguió reunir juntas las Cortes de León y de Castilla por primera vez en Alcalá de Henares. En estas Cortes se estableció un plan para el desarrollo jurídico de las Siete Partidas. A este plan se le llamó Ordenamiento de Alcalá. En este código jurídico fueron reconocidos cuatro reinos: 1.- León, compuesto por Galicia, Asturias, León y Extremadura. 2.- Castilla, compuesto por Castilla, País Vasco y Guadalajara. 3.- Toledo, compuesto por Toledo y la Meseta de la Mancha. 4.- Andalucía, compuesto por Murcia, Jaén, Córdoba y Sevilla.
Decir que Castilla fue la tierra de hombres libres y cuna de la democracia es un disparate. Castilla nunca tuvo leyes escritas, se regía por normas ancestrales antidemocráticas y elitistas. Si analizamos las leyes aprobadas en las primeras Cortes Leonesas del año 1188, conocidas como los Decreta y las comparamos con la Declaración de los Derechos Humanos aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, comprobaremos que todos los puntos de los Decreta están incluidos en esa Declaración.
El respetado historiador francés Evariste Levi-Provenzal, gran conocedor de la Reconquista, escribió en su Historia de España que si no hubiera existido el Reino de León, toda Europa sería musulmana. También dijo que las traiciones de Castilla a León fue la rémora que alargó la Reconquista cinco siglos. Ningún historiador español ha criticado esas declaraciones. Existe un dato muy esclarecedor escrito por Sampiro, uno de los cronistas más importantes de la Edad Media, quien dijo en su Crónica : los castellanos no obedecían a los reyes leoneses porque se consideraban una raza superior. Las continuas traiciones de los condes castellanos a los Reyes de León demuestran que Sampiro dijo la verdad.
La manipulación de la Historia de España comenzó en el siglo XIII con la aparición de una Historia titulada De Rebus Hispaniae escrita en latín por un falsario llamado Rodrigo Jiménez de Rada. Esta historia comienza con la llegada a Hispania de los romanos hasta su tiempo. Este falsario ensalzó a Castilla hasta la saciedad y se olvidó del Reino de León como si nunca hubiera existido. El año 1270 el rey Alfonso X escribió una Estoria de Espanna conocida como Primera Crónica General de España. El texto de esta historia está sacado de la obra de Jiménez de Rada. Incluye las fantasías de los cantos de gesta castellanos hasta el punto de que los estudiosos de la Historia, como Ramón Menéndez Pidal, han dicho que la Estoria de Espanna no iba dirigida a amantes de la Historia, sino para entretener a caballeros y burgueses. Estas dos historias han sido la base de la mayoría de las historias de España.
La mayoría de los historiadores dicen opiniones aberrantes sobre León. Unos dicen que el Reino de León no existió. Otros dicen que desapareció en 1230, integrándose en Castilla. Otros confunden la región leonesa: León, Zamora y Salamanca con el Reino de León, dando a entender que todo era Castilla, incluso Galicia y Asturias.
Es bien sabido que Castilla nació a finales del siglo IX, más de un siglo después de iniciada la Reconquista. Durante siglos, las raíces de la mentira han consistido en quitar a León lo que es de León para dárselo a Castilla.
Esta raíz de la mentira es contagiosa como la peste, no respeta nada ni a nadie. Decir que Castilla es la madre de España y Aragón el padre no tiene ningún sentido. Ningún Rey de Castilla firmó jamás un documento como rey de España porque no sabía lo que era España. Sólo los reyes de Oviedo y León firmaron como rey o como emperador de España. España no tuvo madre ni padre, España siempre ha estado ahí, con los romanos, con los visigodos, luego desapareció y se rehízo durante la Reconquista. España sí tuvo hijos y entre todos, según sus posibilidades, crearon la nación española actual.