La unanimidad como aval para este 15-N
Nadie ha querido quedarse fuera de esta jornada de movilización en León que aspira a ser histórica. En juego está el futuro, probablemente el último tren para intentar revertir las cosas en una tendencia a la disminución de todos los parámetros que miden la vitalidad de un territorio. La unidad es probablemente el primer valor de este día en el que se ofrece la posibilidad a la sociedad de dar un paso al frente para pasar de la queja estéril a la demanda útil de justicia. Quizá sean aceptables todas las críticas, porque entre los que se han sumado a la convocatoria existen importantes responsabilidades sobre las oportunidades perdidas, como el fracaso de los fondos mineros, la liquidación de la Caja, las infraestructuras que nunca llegan en tiempo y forma, el dinero europeo que se escapó entre los dedos... Pero hoy no tiene sentido quedarse en eso. Hay que mirar hacia adelante y pensar que el tactismo de unos y otros muy probablemente nos ha traído hasta donde estamos. Hoy León puede y debe alzar la voz. Quién no se sume después estará un poco menos legitimado para la queja.