Compromisos presupuestarios para exigir
A falta de apoyo político suficiente para aprobar las cuentas públicas que determinen las principales líneas de inversión en el año que está a punto de comenzar, el mecanismo constitucional contempla la prórroga de los presupuestos anteriores, cuya vigencia concluye mañana. Sin embargo, los presupuestos estatales (en vigor los aprobados por el Gobierno de Mariano Rajoy) sí establecen una previsión de gasto plurianual, con las partidas a destinar a cada proyecto en los ejercicios en los que se prevé culminar la obra.
En el caso de León, como viene siendo habitual en los últimos años, las partidas inversoras más abultadas corresponden al desarrollo de las líneas del tren de alta velocidad, fundamentalmente en su camino hacia Asturias. Partidas, por cierto, mucho más abultadas que las recogidas en los capítulos inversores de estos últimos años. Quizá en la confianza de que la bonanza económica no iba a tropezar con la ralentización que ahora despierta todo tipo de precauciones.
De cualquier forma, el desarrollo de estas inversiones requiere acuerdos y tramitación a través de modificaciones de crédito, por lo que la exigencia de los parlamentarios locales de todo signo será la principal herramienta a la hora de arrancar fondos con los que continuar el desarrollo local. Máxime si se tiene en cuenta que en breve el proceso preelectoral invadirá la realidad política, y paralizará durante meses las decisiones inversoras.