Liderazgo berciano en el Santander
Fichaje frustrado. El Banco Santander ha paralizado la contratación del que estaba llamado a ser su nuevo consejero delegado, Andrea Orcel, desde el pasado 1 de enero, ante la falta de acuerdo económico por el elevado coste que le iba a suponer a la entidad la incorporación del ejecutivo italiano. El banco considera «inaceptable» el importe que tendría que desembolsar por traerse a este banquero de inversión a pesar de que reconoce su talento en el mercado internacional; una cifra que ascendería aproximadamente a los 50 millones de euros, apuntan fuentes del sector financiero. En principio, Andrea Orcel iba a cobrar la misma remuneración que tiene el actual consejero delegado del Santander, el berciano José Antonio Alvarez, en torno a los 6,4 millones de euros (dos millones en salario, otros 1,4 millones en acciones y el resto en variables, según el último informe de remuneraciones de la corporación). Al mismo tiempo, el banco era consciente de que también tendría que abonar las retribuciones diferidas que Orcel había generado como consejero de UBS. Pero, una vez analizadas las cuantías, el banco ha admitido que esa suma sería «significativamente mayor que la prevista». De este modo Álvarez seguirá como consejero delegado.