EDITORIAL | Bocas de incendio a la espera de un plan de bomberos que urge mucho
Una de las carencias históricas que tiene la provincia de León es la dotación de un servicio de incendios y salvamento apropiado. Durante años los ciudadanos han sido víctimas de una batalla entre administraciones que frenó cualquier intento para conseguir una red de parques de bomberos en una provincia que une extensión con complicaciones orográficas, lo que genera que los traslados de vehículos pesados para las labores antiincendios precisen incluso periodos de varias horas. La Diputación acabó haciéndose cargo del asunto, pero el mandato está a punto de concluir sin que se haya pasado de los trámites a la realidad. Ahora es esta institución la que toma la iniciativa para promover la implantación de bocas de incendio en los pueblos de la provincia. Será muy relevante el que esta infraestructura esté disponible cuando lleguen los profesionales o al menos cuando los vecinos se pongan manos a la obra para combatir el fuego con sus propios medios. De momento el invierno ya ha generado importantes daños materiales en un buen número de localidades porque la llegada del frío dispara los focos de fuego que se hacen necesarios en las casas.
La solución global no debería dilatarse más en el tiempo. Es cierto que las complicaciones técnicas y políticas han sido más de las esperadas. Pero parece compartido por todos que no serían aceptables más aplazamientos porque se trata de un asunto de vida o muerte.