Diario de León
Publicado por
EL MIRADOR JULIA NAVARRO
León

Creado:

Actualizado:

L os independentistas catalanes han lanzado un órdago a Pedro Sánchez: si quiere que le aprueben los Presupuestos tiene que hacer algún «gesto» respecto a sus líderes que van a ser juzgados por el Tribunal Supremo además de poner en marcha una «mesa» de diálogo donde se sienten observadores internacionales. Es evidente que el Gobierno no puede influir en el Supremo y por tanto Oriol Junqueras, los Jordis, Forcadell y demás, serán juzgados con imparcialidad como corresponde en un Estado de Derecho como es el nuestro. Así que esa petición no puede tener respuesta por parte de Sánchez aunque quisiera.

Pero lo que sí ha hecho es dar satisfacción al movimiento independentista aceptando que a la «mesa» de diálogo se siente alguien que no tenga nada que ver con ningún partido. Un relator. Así lo ha definido la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. Un relator que al decir de la vicepresidenta además hará de «coordinador», será quién convoque las reuniones. Ante el lío que se ha organizado por las palabras de la vicepresidenta ella misma ha tenido que volver a salir a corregirse: ahora nos dice que la figura del «relator» es para la mesa de diálogo entre los partidos catalanes. Y se ha quedado tan ancha, como si eso quitara un ápice de importancia a la barbaridad que supone que en nuestro país cuando los partidos se sientan a dialogar necesiten un arbitro.

En realidad la vicepresidenta ha intentado corregir sus primeras palabras no solo porque algunos dirigentes del PSOE hayan alzado la voz contra tamaño desatino sino porque seguramente en Moncloa no habían calculado la indignación que iban a provocar con esa idea descabellada del relator. Eso sí, se enmiendan pero sin dar el brazo a torcer, intentando justificar lo injustificable y además, muy en el estilo de la vicepresidenta. atacando a quien no quieren comulgar con ruedas de molino.

La vicepresidenta nos toma por tontos. Desde luego que dialogar no solo no es delito sino que es necesario. Lo que no es necesario es un «relator» porque eso es tanto como admitir que hay dos países en conflicto.

No todo vale para que Pedro Sánchez sea presidente unos cuantos meses más. Si ese es el precio que tiene que pagar para que los independentistas catalanes le aprueben los Presupuestos más le valdría rechazar ese órdago y prorrogar los Presupuestos. La decisión que ha tomado Pedro Sánchez de dar «alas» a un imaginado «relator» es vergonzosa.

El presidente debería de ahorrarse y ahorrarnos a los ciudadanos tamaña vergüenza y despropósito. Todo no vale.

tracking