CUANDO EL SUSTO QUE AGUARDA TRAS LA ESQUINA ES SÓLO UNA ILUSIÓN

RAMIRO
Las ciudades se han llenado de grafitis. Los hay ordenados, que han sido diseñados para espacios incluso con todas las licencias. Pero también los hay que a pesar de su indudable calidad únicamente contribuyen a afear las calles. Espacios como los muros del río Bernesga ofrecen la doble vertiente, los legales y los ‘sin papeles’.