TRIBUNA
Un encuentro con la Historia

E l próximo 13 de abril será la tercera ocasión, tercer año consecutivo, en que un nutrido grupo de leoneses se congregará ante los venerables muros de San Isidoro, para recordar un evento histórico de proyección universal: la promulgación de los Decreta de 1188, sobre los que se asentó un nuevo modelo de Gobierno y Administración, en el que se funda el parlamentarismo y el constitucionalismo de los tiempos modernos.
Profesores, artistas, escritores, periodistas, ciudadanos de múltiples sectores leerán públicamente ese día los artículos de aquellos Decreta de Alfonso IX, en los que se reconoce a los ciudadanos comunes del Reino una serie de derechos que hoy, casi un mileno después de su redacción, aún mantienen la esencia de la modernidad y la justicia.
La primera lectura de los Decreta, en el año 2017, pudo parecer irrelevante para la mayoría de los leoneses; el acto de una serie de idealistas, soñadores, en medio de una ciudad que apenas se reconocía como protagonista de la política moderna. Las cosas han empezado a cambiar. Este año ya ha habido diversas lecturas similares en distintos puntos de España, una de ellas ante el propio Congreso de Diputados, en un acto que contó con la participación de la propia presidenta de la Cámara. Cierto que ha habido presencia de muchos políticos que «buscaban una foto» ante las proximidades de las campañas electorales… pero es evidente que se está avanzando en el reconocimiento de la historia leonesa y en especial de Alfonso IX, el joven monarca, casi un niño, que supo interpretar los nuevos tiempos.
Los leoneses estamos perdiendo el miedo a expresar el orgullo por nuestra propia historia, que es el primer paso para participar de una forma más trascendente en la construcción del país y en la reclamación de un trato justo a los territorios del viejo Reino, abandonados por la miopía y el servilismo de muchos dirigentes y la visión centralizadora de una Comunidad Autónoma que encierra y ahoga dos nacionalidades históricas.
Queda mucho por hacer; quedan muchas batallas contra la ignorancia y el abandono. Aún no hace un año y medio, el entonces Presidente del Gobierno de España Mariano Rajoy ofendía a España y a León, al declarar en Londres, que el Reino Unido era la Cuna del Parlamentarismo, ignorando que ese título -Cuna del Parlamentarismo- había sido otorgado por la Unesco a España, al propio Reino de León, por razones históricas bien documentadas.
Necesitamos seguir elevando la voz. Queda mucho por lograr. Un Estado incapaz de reconocer los valores y necesidades de los territorios que lo integran no tiene futuro. León sigue necesitando «rugir» para que se reconozca su identidad y para reclamar el fin de centurias de abandono. León debe estar a la cabeza de las demandas de? esa España ignorada y vaciada, vaciada en lo demográfico, en lo económico e incluso en lo histórico; porque ese vaciamiento encierra en estos momentos el mayor peligro de desgarro de España; por encima de cualquier otro desgarro territorial.
Por todo ello, me permito pedir a los leoneses que este sábado, 13 de abril, a partir de las 12,00 horas, participen en la plaza de San Isidoro, en el acto público de la lectura de los Decreta.