TRIBUNA
Promesas electorales = Impuestos

L lega el momento de las promesas electorales lo cual nos lleva a la muy importante cuestión de su financiación. Normalmente escribo en esta Tribuna sobre temas financieros y tributarios con tendencia a abordarlos desde un punto de vista técnico pero comprensible. Intentaré resumir las propuestas de cada partido, aunque merecerían, siquiera sea por el tiempo que le han dedicado, un artículo específico. Ante unas elecciones, en la City me transmitían especialmente la importancia de tres cosas (la seguridad jurídica se da por descontada): a.- No les gustan los extremos, b.- El ecosistema debe ser pro-empresas, que son las creadoras de empleo y c.- Ortodoxia presupuestaria. Comprenderán que con un valor de mercado de las empresas cotizadas de cerca de 1,1 y una deuda pública de 1,2 billones de Euros, los inversores, especialmente Fondos de Inversión que velan por el dinero de sus clientes, ahorradores como ustedes y como yo, la cosa tiene su importancia.
1.- Empezaré por la periferia. Las propuestas de Podemos, contempladas en su programa Para un nuevo país suponen un aumento sin predentes de la tributación (con permiso del Sr. Rajoy) para financiar su particular Wunschliste (lista de deseos) y plagado de falsos tópicos contra la banca y los que consideran ricos, que resultan ser millones de españoles. Aprovecho para volver a insistir que fueron rescatadas las cajas de Ahorro o más bien sus depositantes y empleados. No ha habido un sólo banco privado que haya sido rescatado. No hace falta recordar el aumento de la prima de riesgo en vísperas de las elecciones de 2015 ante la mínima posibilidad de que tuviesen mando en plaza y procediesen al impago de la deuda, como si fuésemos Venezuela. Por lo menos hoy no hablan de eso.
Las propuestas se concretan en subir el marginal máximo del IRPF al 55%, incrementar la tributación del ahorro, abolir el régimen de impatriados, fijar un mínimo anual del 2% y máximo del 3,5% en el Impuesto sobre Patrimonio, elevar el tipo efectivo en el Impuesto de Sociedades con un gravamen adicional del 10% a los bancos, derogación del régimen de los Fondos de Pensiones, Sicav, Socimi y Etve, nuevo tipo agravado en el IVA del 25%, tasa a las transacciones financieras e impuesto sobre economía digital, mayor progresividad en Sucesiones y Donaciones, destope de las cotizaciones a las Seguridad Social y reducción de bonificaciones. Sin comentarios.
2.- En cuanto a Vox, nos encontramos en el extremo contrario. Proponen agresivas rebajas de impuestos que pretenden ser autofinanciables sometiendo al Estado a una liposucción jamás vista y un mayor crecimiento económico, de muy difícil realización en una economía como la española con una preocupante deuda del 97% del PIB y un déficit del 2,6%, inmersa en una desaceleración económica típica del fin de ciclo. A lo que hay que añadir la losa que deja el actual gobierno con unos «viernes sociales» que no voy a tildar de repugnantes como Miguel Belloso, director de Actualidad Económica (1 de abril 2019) y los voy a dejar en irresponsables. De hecho, el Fondo Monetario Internacional ya advierte que España está en una situación muy vulnerable ante otra crisis.
Sus propuestas son de marginal máximo del IRPF del 30% homogeneizando todo tipo de rentas (los mileuristas pasarían a tributar una parte al 22%), flexibilidad en la compensación de pérdidas, corrección del IPC en las plusvalías, tipo único en Sociedades del 22%, fuera Sucesiones, Patrimonio y Plusvalías Municipales y subidas de impuestos especiales (hidrocarburos, tabaco y alcohol).
3.- El Sr. Sánchez Castejón no engaña a nadie, el programa del PSOE es igual que el contenido de sus fallidos presupuestos. Subida del IRPF, de la tributación del ahorro, del Impuesto de Sociedades especialmente para nuestras muchas multinacionales y bancos (su gran obsesión), derogación del régimen de Socimi y Sicav, tasa Tobin, tasa Google, nuevos impuestos verdes, etc. Y todo ello para pagar un incremento en gasto estructural justo al final del ciclo económico. Se trata de un programa «Podemos bis» con algo menos de cafeína, al contrario de las políticas más cercanas a la ortodoxia de sus antecesores Felipe González o Zapatero. Recordemos que el primero derogó el impuesto sobre transacciones financieras y acabó por reducir los marginales máximos del IRPF, mientras el segundo derogó el Impuesto sobre el Patrimonio. Caveat canem, conviene recordar que en 2018 la Unión Europea impidió la aprobación del inicial presupuesto italiano por su déficit, que ocasionó graves pérdidas para los tenedores de su deuda, principalmente pequeños ahorradores. Hoy la prima de riesgo de 250 puntos básicos vs la española de 100, que comparado con momentos de rigor en el déficit (Aznar consiguió rebajar la prima a cero), significa miles de millones de Euros anuales de mayores intereses.
Por cierto, recordar, como ya vaticiné en estás páginas en relación al Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados, que no sólo los spreads (diferenciales) de las hipotecas, netos de una ligera variación en el Euribor, son más altos sino que algunas Comunidades Autónomas han derogado los tipos reducidos para colectivos desfavorecidos. Al final, quién paga los desmanes? Bravo, Egr. Dott. (Egregio Dottore)!
4.- El PP propone en Contrato con los españoles (remedo del Contract with America de Newton Gingrich) importantes rebajas de impuestos, IRPF máximo por debajo del 40%, Sociedades por debajo del 20%, vacaciones fiscales de dos años para negocios inciados por parados de larga duración, incentivos al emprendimiento, mayores deducciones al alquiler, IBI al mínimo legal y fuera Sucesiones, Patrimonio, Actos Jurídicos Documentados en hipotecas y tasas turísticas, etc. Y todo ello sin explicar cómo piensan cuadrarlo, cuando su principal problema es de credibilidad. Mucho se va a tener que emplear Casado para convencer a sus clientes después de los años de promesas incumplidas, mirar a otro lado, pereza y clara socialdemocracia impositiva del «marianato».
Sí me llama la atención una medida, el «blindaje fiscal del ahorro para la jubilación» extendiendo los beneficios fiscales de los planes de pensiones a la vivienda habitual y a los planes de ahorro. Buena idea, pero se queda muy corta. Merecería la pena desarrollar un producto como en EEUU, los Individual Retirement Accounts (IRA), en los que mediante una cuenta custodiada por un broker o banco se diseña y autogestiona un plan de pensiones a medida y no necesariamente adhiriendose a uno ya comercializado. Curiosamente, tenemos un esbozo de esta idea ya en los años 60 con la creación del Patrimonio Familiar Mobiliario como estímulo al ahorro (véase el art. 15 del Decreto Ley 8/1966, de 8 de abril).
5.- Por ultimo, Ciudadanos, más posibilista, con firme apuesta por la estabilidad presupuestaria y reducción detallada de gasto supérfluo, propone ir algo más allá que otros partidos en la derogación del Impuesto sobre Sucesiones entre padres, hijos y cónyuges, ya que contempla reducc?iones para otros parientes cercanos. Plan de lucha contra el fraude fiscal, retoques técnicos en el Impuesto de Sociedades, batería de medidas para las start ups innovadoras (fiscales, nuevas fórmulas de financiación, stock options…) y ligeras bajadas en IRPF en línea con las aprobadas, consecuencia de sus enmiendas a los Presupuestos de 2018 en las que consiguió incrementar el mínimo exento de las rentas del trabajo, además de reducir el 1% el marginal máximo al 44% y mayores deducciones familiares.
Me llama la atención una idea muy pegada a la realidad leonesa, la deducción hasta del 60% del IRPF sobre las rentas generadas en municipios en riesgo de despoblación para los contribuyentes empadronados y con residencia habitual y efectiva en los mismos, unida a un plan para eliminar la brecha digital en el medio rural. Después de ser la segunda provincia española en pérdida de población, merece la pena intentar algo. A esta propuesta debería unirse la mejora de servicios competencia de la Junta de Castilla y León, como sanidad y educación. Pero hoy estamos hablando de elecciones generales.
Alea iacta est!