EDITORIAL | Limpieza sí, pero también aseo solidario
Las ciudades cuentan lamentablemente con rincones en los que no se cumplen unas mínimas condiciones de higiene. Ocurre en León con las Cercas, donde la acumulación de excrementos es inaceptable. Pasa también en múltiples zonas ajardinadas de la capital y de otras localidades, a las que sólo con acercarse ya se percibe un olor muy desagradable. Y mejor que ningún niño juegue en ellas. La solución fácil es atacar a las instituciones o a las empresas encargadas de la limpieza. Tienen su responsabilidad por permitir la acumulación. Pero también es cierto que todo esto es producto de una insolidaridad sucia y repugnante que al final pagamos todos.