TRIBUNA
Obras son amores: San Marcos

La industria del turismo es uno de los grandes motores de la economía nacional, eso nadie lo duda. Así supo verlo el Marqués de la Vega-Inclán, a quien se debe el impulso inicial, en 1928, del germen de lo que hoy llamamos Paradores de Turismo. Un turismo de calidad que nuestro país ha sabido gestionar aún en las peores crisis.
Tras un período gris con el socialista Miguel Martínez al frente de Paradores, el nuevo gobierno del Partido Popular nombró a una experta en Turismo, ¡por fin!, al frente del impresionante desastre socialista y de una espectacular crisis, que dejaba la empresa donde trabajaban más de 4.000 personas al borde de la quiebra. Gracias al esfuerzo y la profesionalidad ejemplar de Ángeles ?Alarcó, se diseñó un buen plan para rescatar, para reflotar Paradores. Sólo un par de datos: los talentosos gestores socialistas dejaron Paradores con una quiebra técnica de 85 millones de deuda. Sin duda un ejemplo de inutilidad, pues si tomamos como modelo 2011, las maneras del PSOE al frente de Paradores cerraron el ejercicio con 35 millones de pérdidas. No hay más que decir. Una ruina.
Alarcó y el Partido Popular, con una política seria, remontaron el desastre. En 2017 facturaron 260 millones y, por fin, se volvieron a conseguir beneficios, más de 17 millones el último año de gobierno del PP. Se había saneado el desastre. Y comenzaron las obras en uno de los Paradores más queridos y emblemáticos: el de León. Una acuciante necesidad que se abordaría en dos fases consecutivas que quedaron bien planificadas por el gobierno del PP, para devolver todo su potencial a un buque insignia de los Paradores Nacionales.
Abril de 2018 trajo consigo el inicio de la ejecución de la primera fase, el derribo de la parte moderna del mismo, para una rehabilitación integral. El plazo de esta etapa, 16 meses, aportó la aparición de valiosos restos medievales a preservar…pero también un cambio de gobierno que apartó a la muy capaz Alarcó y nos regaló a Óscar López como Presidente.
Su labor durante este tiempo podría resumirse con el título de un clásico del cine: sin novedad en el frente, porque a poco de llegar al plazo de conclusión de la primera fase, de la segunda nada sabemos, ni se la espera, ni se contempla, es más, en el ránking de la incertidumbre ocupa el primer puesto.
El nuevo San Marcos que proyectó el Partido Popular hubiera arrancado en marzo de 2020, como quedó establecido, pero gracias al gobierno del Sr. Sánchez vivimos en el limbo de los justos. Tal vez haya que diseñar una pista de aterrizaje de Falcon presidencial para que vea el desastre de la gestión de su amigo López en directo.
Y mientras vuelven los tiempos del mirar hacia otro lado, son muchos los trabajadores que esperan una solución, los empleos pendientes, y una ciudad, León, que ha sabido establecer una política turística de primer nivel en estos cuatro años, con un crecimiento anual constante, ahí están los datos a disposición del ciudadano, y todo gracias a saber escuchar al sector, entender las necesidades del turista, apostar fuerte y, sobre todo, creer en León y sus posibilidades. Gestión y profesionalidad. Gracias a ello, el turismo es ahora uno de los grandes motores de nuestra ciudad.
San Marcos debería de sumarse a este cambio económico con la fuerza que antes tuvo, volver a ser un reclamo de primer orden para la realización de Congresos, turismo de alto nivel, y para rematar la ya potente oferta hotelera de calidad que tenemos en León. Porque San Marcos, para seguir avanzando al servicio de los leoneses, es ¡imprescindible!
Señores del gobierno socialista, si no saben hacerlo mejor… sigan con lo que estaba previsto por el Partido Popular y cumplan con los trabajadores, con San Marcos, con León y con los leoneses. Dejen de mirar hacia otro lado. Obras son amores…