TRIBUNA
Desde el 21

D ecía Antonio Machado en su inolvidable Poetas Andaluces, versionado con gran éxito por Juan Manuel Serrat, que «todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar…..» El poeta siempre tiene la razón y no seré yo quien le discuta.
Después de ocho años apasionantes, en la primera línea de la política y haciendo bueno al gran Antonio Machado, he decidido dejar paso a Noelia Álvarez. Digo convencido que depende de los ciudadanos votar a quien puede ser la mejor alcaldesa de la historia de San Andrés, no sólo por las cualidades que atesora y condiciones innatas de servicio público, sino por su preparación, capacidad, sacrificio, conocimiento del municipio y del Ayuntamiento y si cabe más importante, su valentía para tomar decisiones, claramente demostrada cuando desempeñó el cargo de concejala de Servicios y Medio Ambiente, ante un clima hostil y poco propicio para el éxito, que ella sin duda alcanzó. Sus decisiones claras y trascendentales, podemos decir sin riesgo a equivocarnos, que fueron el germen y hoy son la razón fundamental de la pervivencia de un municipio, cuyo futuro en aquel momento y para la práctica generalidad de los analistas, no era incierto, era imposible.
Mi compromiso es tal, que he querido ir en la lista de Noelia, únicamente de manera testimonial, ocupando el último puesto de la misma, poniendo mi granito de arena y queriendo demostrar asimismo, lo que siempre he manifestado sobre la importancia de todos y cada uno de los que forman las listas en cualquiera de las elecciones. Esa posición y después de una trayectoria política, repito intensa, me permite con más sosiego hacer un balance de gestión, fiel y real que podrán corroborar los ciudadanos.
En el 2011, San Andrés tenía una deuda de 78 millones de euros, generados durante la alcaldía de Miguel Martínez (hoy curiosamente número 21 en la lista del PSOE, y al parecer y con el riesgo que ello conlleva, supervisor de las propuestas políticas del PSOE en nuestro municipio), y por su sucesora María Eugenia Gancedo. Un desfase presupuestario de 10 millones de euros anual (se gastaban 10 millones más de lo que se ingresaba), sentencias millonarias pendientes de ejecutar, inexistente política de personal, empresas en quiebra por impago (algunas llevaban 5 años sin cobrar un céntimo) y, en general, un caos organizativo, con un lema que había acuñado en sus tiempos Miguel Martínez que rezaba «hagamos lo que debamos, aunque debamos lo que hagamos». Frase muy ingeniosa, sino fuera por los sacrificios que hoy en base a decisiones tomadas por el Partido Socialista, hayan repercutido en los ciudadanos y empresarios con continuas subidas de impuestos, tasas o precios públicos, como el IAE o la abusiva y aberrante subida del agua (hoy se paga en San Andrés más del doble que en Leon capital), a quienes se les traslada los efectos de tal desalmada práctica, de la que únicamente son responsables quienes tomaron tales decisiones a la ligera.
En el transcurso del periodo del 2011 al 2015, el equipo de gobierno del Partido Popular, consiguió equilibrar ingresos y gastos (ahí están los informes técnicos para comprobarlo) y reconducir la deuda con su transformación en deuda financiera, que salvó de la quiebra a innumerables empresas y con ello garantizó puestos de trabajo, a través de un plan de ajuste al que nos vimos abocados necesariamente, pero (y los ciudadanos lo pueden atestiguar) sin una sola subida de impuestos, tasas o precios públicos, adoptando decisiones como la municipalización de la limpieza y jardines o gestión de servicios sin el concurso de empresas que tenían contratos, de imposible cumplimiento.
Logros como Arau (paralizado durante años), infraestructuras como la rotonda Doña Sancha, rotonda Los Guindos, la N-120, o la pasarela de Barrio la Sal a Paraíso Cantinas, fueron realidades que comenzamos en el periodo de mandato del Partido Popular. En los cuatro años siguientes, ya en la oposición, hemos observado atónitos la paralización del municipio, peligrosamente adormecido en ideas y gestión (todos los proyectos iniciados por el Partido Popular en el Ayuntamiento hoy se encuentran en el mismo punto en el que quedaron), pero muy activo en la propuesta de subida de impuestos y tasas, siempre con la oposición del Partido Popular, buscando lo fácil y no la gestión eficaz, eficiente e ingeniosa, sacrificándose en beneficio de los ciudadanos, demostrando con estas políticas culpabilizar a los ciudadanos de su única culpa y con la bandera de la apariencia en los mensajes, muy lejos de la realidad. Creo que la frase célebre de Miguel Martínez ha evolucionado, hoy seguramente será de este tenor:«Aparentemos lo que no hacemos aunque hacemos lo que no aparentemos».
En definitiva y para concluir, la etapa del Partido Popular de cuatro años de duración se resume en ¡hechos probados y gestión! El periodo del PSOE durante el mandato 2015 a 2019, se resume en ¡paralizacion y subida de impuestos! Por todo ello pido a los ciudadanos que reflexionen y comprueben lo manifestado en estas humildes líneas. En el periodo del 2011 al 2015, proyectos acabados, proyectos iniciados, ordenacion de la deuda y ni una sola subida de impuestos, tasas o precios publicos. Durante la etapa del 2015 al 2019, ni un solo proyecto, paralizacion de los iniciados en la etapa anterior y subidas de impuestos y tasas.
¿Merece la pena reflexionar? Pues eso.