EDITORIAL | El calvario sin final que sufren los regantes
Cuando se repasa la historia de los regadíos del campo leonés parece de justicia hacer un auténtico monumento a los agricultores por la ingente paciencia con la que han visto transcurrir literalmente las décadas entre promesas, aplazamientos y emboscadas burocráticas. Ahora el Canal Bajo de Payuelos está sin uso, a pesar de que en el pantano de Riaño existe un nivel de reservas sólo equiparable a los años con mejores reservas. Pero por contra, el invierno y especialmente la primavera han sido muy secos, y en el campo existen problemas reales para la supervivencia de los cultivos.
De momento la reclamación para que la empresa pública Acuaes abra las compuertas del canal y se recupera la normalidad no han servido para nada. Asaja anuncia ya movilizaciones porque las previsiones pasan por unas pérdidas millonarias que al menos se podría contribuir a reducir en parte si llega el agua.