EDITORIAL | Maniobras en el corazón de la Democracia
La Mesa del Congreso ha suspendido finalmente a los diputados que están en prisión preventiva acusados de delitos graves. Hubiese sido lo normal desde el primer día, para cumplir la ley y el propio reglamento del Parlamento. Pero su presidenta le ha generado un daño irreparable en su imagen de elemento fundamental de la Democracia. Meritxell Batet ha estado maniobrando para intentar quebrar la legislación vigente y retrasar la aplicación de unos preceptos sobre los que no existe ninguna duda. Lamentablemente Unidas Podemos, que incluso ocupa la vicepresidencia de la cámara, votó en contra de esa suspensión mostrando una vez más su falta de sintonía con la normalidad democrática. Y Batet rozó el ridículo con su rueda de prensa apelando a los «excelentísimos» diputados, cuando ya ni siquiera lo eran tras la decisión de al mesa.