FRONTERIZOS
2008
ACABA EL 2007 de las elecciones municipales para entrar en el 2008 de las generales, que darán paso a las europeas del 2009, que coinciden con las autonómicas gallegas y vascas. Y así, de urna a urna, pasa la vida, tan callando. El que acaba parece que será el año del final de la euforia económica, de ese «milagro español» consistente en construir más viviendas que Francia y Alemania juntas y venderlas a quienes ya tiene casa para conseguir que los ahorros den más interés que el cicatero plazo fijo. Una política que ha hecho ricos a unos cuantos, ha puesto el urbanismo español en la punta de mira de Bruselas, ha generado dinámicas corruptas pero, reconozcámoslo, ha movido la economía y el empleo de una forma nunca antes vista en España. La economía, que es una mezcla compleja de filosofía, literatura y confianza, tendrá una presencia fundamental en las urnas de marzo y el cómo influirá la percepción de esta crisis en los resultados es uno de los aspectos fundamentales de la cita. Curiosamente, los dos principales partidos llegan a las elecciones con un fuerte desgaste. El PSOE de Rodríguez Zapatero, al que no se le pueden negar interesantes iniciativas de carácter social, se ha mostrado torpe, ambiguo en materia autonómica y ha sido un pésimo comunicador. El PP ha cometido el enorme error de hacer oposición desde el rencor, alimentando una histeria callejera alejada de un mínimo sentido de Estado y colocando a su líder, Mariano Rajoy, en una tesitura en la que no parece sentirse muy cómodo. Las encuestas y la opinión no publicada sostienen que tras el 9 de marzo el equilibrio político será el mismo y el principal partido de la oposición vivirá las tensiones internas propias de la derrota. Son, en cualquier caso, cosas que veremos en el 2008.