EL MIRADOR
Los cuervos
LAS bolsas se desploman y en su caída libre arrastran un sueño inducida por la publicidad engañosa: el capitalismo popular. En la montaña rusa del parqué siempre salen mareados los mismos, aquellos ingenuos que creen a pies juntillas las cosas que dicen los expertos que difunden publicidad disfrazada de análisis. No falta al sentido común quien indaga las posibilidades que ofrecen las inversiones en bolsa a la vista del minúsculo rendimiento que ofrecen las imposiciones a plazos o las tradicionales libretas de ahorro. Pero una cosa es una visión moderna, más abierta de lo que es la posición del pequeño ahorrador dispuesto a darle un poco de "marcha" a sus dineros y otra el picar en todo lo que suena a «spot» visto en la televisión. El espejismo de la pomposamente llamada «nueva economía» -con su miríada de empresas punto com- asentadas no pocas de ellas sobre una virtualidad próxima a la impostura ha llevado a miles de ciudadanos a invertir sus ahorros en productos descaradamente insolventes; proyectos basados en el marketing y en las técnicas de recluta de clientes mediante campañas masivas de publicidad. No era lógico que grandes empresas que emplean a miles de trabajadores (por ejemplo en la industria del automóvil), que llevan decenas de años de buen hacer y que obtienen y reparten beneficios o bancos solventes bien auditados, con las cuentas claras, rumbo serio y administración honrada tengan títulos en bolsa cuya cotización esté muchos puntos por debajo de esas chucherías virtuales de las «punto.com» a las que me refería. Hay demasiados cuervos en el sembrado y por el bien de la marcha de estas cosas hay que exigir a los poderes públicos que además de nuevas leyes para poner las peras a cuarto a los ejecutivos desaprensivos que alteran los balances o maquillan las auditorías hagan el esfuerzo de hacerlas cumplir. En España, la Comisión del Mercado de Valores tiene mucho trabajo a este respecto. Debería levantar la veda y caer sobre los cuervos para quitar el mal sabor de boca que dejó su actuación en el caso Gescartera.