LA LEY DE WITIZA
Los pilotos de PPy UPL
UNO de los problemas del PP es haber llevado al extremo lo que bien podríamos llamar «presidencialismo radical», o algo similar. Esto, en paisano, se traduce en que hay un indio colorado y el resto de la tribu va detrás, sin preguntarle adonde. Por partes. El PP en el Ayuntamiento de León rechazó la moción presentada por sus socios de gobierno, la UPL, en la que se pedían dos cosas: preguntar a José María Aznar (en persona) cómo está en la actualidad el proyecto de la famosa Escuela de Pilotos y constituir una comisión para controlar la evolución del mismo en los próximos meses (años). La cosa no parece tan agresiva ni tan exagerada como para contar con el rechazo absoluto del PP municipal, por lo que la pregunta aparece sola: ¿Mario Amilivia no quiere preguntar a Aznar por la Escuela de Pilotos porque ya lo ha hecho en varias ocasiones y ha recibido una respuesta positiva o, simplemente, para no importunarle porque la respuesta no está tan clara? Es cierto que el alcalde ha reiterado en los últimos meses que confía en la palabra de su presidente y que el proceso para que la citada escuela llegue a León continúa intacto. También lo es que tras la reciente visita de Aznar a León para hablar ¡del tiempo!, las suspicacias al respecto se han multiplicado. Por lo demás, de rocambolesco podría calificarse el abandono de Luis Blanco del pleno para ir al médico, lo que motivó que la moción no saliera adelante, al decidir el voto de calidad del alcalde. ¿No pudo esperar Luis Blanco tan sólo unos minutos? ¿No pudo explicar él mismo o Rodríguez de Francisco (portavoz del grupo) a todos los presentes el motivo de la apresurada salida de su concejal? Desde la UPL se afirma que se volverá a presentar la moción en el próximo pleno. Habrá que confiar en que así sea, porque León tiene dudas sobre la escuela de pilotos, sobre el PP y, ahora, sobre la UPL...