TRIBUNA
León y la integración europea del tren
DESPUÉS de muchos años de espera para ver resuelto el problema de la barrera ferroviaria a su paso por León, por fin se va a convertir en realidad. El consenso social logrado en la ciudad es algo histórico, gracias, tanto al trabajo realizado con paso serio y firme por el Ayuntamiento de León, como por las aportaciones que llegaron a través de los vecinos de El Crucero, núcleo más afectado por la línea de hierro. La solución lograda responde a un proyecto estudiado y racional tanto desde el punto de vista constructivo como económico. La solución leonesa responde a criterios y a adoptados en otras ciudades europeas, de mayor población que la nuestra, y que han resuelto satisfactoriamente los problemas de barrera ferroviaria con el entorno urbano, ciudades que serán citadas permanentemente en esta tribuna a modo de referencia. En las urbes francesas de Lyon o Burdeos, o en la capital danesa, Copenhague, la estructura de penetración de las líneas férreas en la ciudad a modo de cajones urbanos, se asemejan en muchas de sus características a la solución leonesa.Dentro de Alemania, donde por cierto, los soterramientos son casi inexistentes por su elevado coste -y lo dice quien es nada menos que la locomotora económica europea-, la ciudad de Hamburgo responde casi en su totalidad, a los criterios adoptados para León, donde tras la destrucción de sus instalaciones ferroviarias en la Segunda Guerra Mundial optaron por construir un modelo racional y muy práctico. En España, en la década de los ochenta tan sólo se realizaron tres grandes operaciones de integración, en Madrid, Barcelona y Oviedo, hoy están en proyecto o en ejecución 39 ello da una idea de la consignación presupuestaria que debe destinar el Ministerio de Fomento, y pone de manifiesto también que cualquier integración necesitará, además del gran presupuesto público, de ese otro complemento necesario que supone la puesta en el mercado de los terreno liberados, hoy en desuso y degradados; así se hizo en Madrid, Barcelona yOviedo con gobiernos centrales socialistas, por tanto resulta paradójico que ahora cuando el PP acude a esa misma fórmula, se le tilde de especulador.En Madrid se edificaron más de 2.000 viviendas, centros de oficinas y áreas comerciales, resultando ser la operación todo un éxito, y en el cual la aportación del GobiernoCentral, por cierto, fue muy inferior a la que ahora ha comprometido Fomento, tanto para León, como para el resto de las ciudades españolas. Ese sistema de financiación para la generación de recursos no es novedoso tampoco en Europa, pues a modo de ejemplo citar el caso de la ciudad austriaca de Linz, donde se va a edificar junto a la estación una torre de oficinas de 110 metros de altura, en Francia -Lille- se construyó un World Trade Center, con torres para hoteles, oficinas, bancos, etcétera, en Dinamarca donde se trataron 200.000 m2 en el Alto Taastrup, o en la operación de la estación británica de Liverpool Street; estos son tan sólo algunos de los referentes más destacables. En León se está hablando, no de construir rascacielos, sino de viviendas y dentro de los límites que establece la legislación, es decir 70 viviendas por hectárea, por lo tanto conviene aclarar que la especulación no existe, simplemente es un método para completar y complementar la importante inversión pública ya fijada. En definitiva, la integración del tren en León solucionará los problemas de movilidad peatonales y automovilísticos, se contará con una estación nueva de 36,5 millones de euros, que se convertirá en un punto activo y atractivo para todos los leoneses por su actividad comercial, y es, por qué no decirlo, todo un lujo comparado con las actuales inversiones analizadas en Europa; los aspectos culturales tampoco se olvidan con la creación del Museo Ferroviario. Otro elemento beneficioso para León es sin duda la construcción de la variante sur, que permitirá que las circulaciones de mercancías, importantes para nuestra economía, transiten por fuera de la ciudad, cuestión también puesta en marcha en diversas estaciones germanas para solventar los problemas de ruido ambiental y seguridad. El ferrocarril como modo de transporte necesita nutrirse de población, de gente, de viajeros, de actividad económica, y es por ello que un urbanismo racional resulta ser un elemento inseparable del tren. Recordando aquellas reuniones iniciales en el salón de actos de San Francisco de la Vega, en las que tanto esfuerzo se aportó desde la Concejalía de Urbanismo para que el proyecto llegara a buen puerto, se da uno cuenta que aquel objetivo inicial consistente en eliminar tan sólo un paso a nivel, ha sido superado con creces y se ha avanzado hasta lograr un gran proyecto urbano y de comunicación con calidad europea para el área oeste de León, del cual se beneficiará toda la ciudad y el alfoz, sobre el cual hay ya fijadas bases legales y económicas, que no tienen marcha atrás. El Ayuntamiento, tras dar todos los pasos prudentes, correctos y necesarios, soluciona un problema y pone las bases para la llegada de la Alta Velocidad a la capital; finalmente, habrá reconciliación entre el ferrocarril del futuro y el nuevo urbanismo puesto en marcha.